La dignidad: su definición y sus complicaciones. Otro tema en que la paja en el ojo ajeno resulta muy fácil de ver

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Opinión
/ 26 marzo 2026

Hace días observaba a una persona a quien juzgo por su aspecto. Sí...yo juzgo a otros. Mi pensamiento fue que esa persona “debería” tomar en cuenta la dignidad y lo que puede llegar eso a representar para él y para otros. En un momento de lucidez me pregunté cómo se mide la dignidad y también sospeché que no siempre me he tratado con la dignidad que yo misma me merezco. Entonces, hice lo que hago y consulté a Google.

“Una persona digna es aquella que posee un valor intrínseco e incondicional por el simple hecho de ser humana, mereciendo respeto sin importar su condición.” (Ouch, no siempre respeto a los demás ni tengo la empatía ni la compasión adecuada en cada situación.) “Se caracteriza por el autorespeto, la honradez, la integridad y el trato justo hacia los demás. Actúa con autonomía, rectitud y defiende sus principios.” (Doble ouch. No siempre soy una persona digna desde esta definición, pero ¿qué tal tengo la osadía de juzgar a otros?)

Ejemplos de persona digna:

Autorespeto: Cuidar el propio cuerpo y salud, valorarse a sí mismo.Integridad: Mantener buenas relaciones sociales, ser honesto y cumplir con la palabra dada.Respeto al prójimo: Tratar con cortesía, no herir a otros y ser solidario.Responsabilidad: Asumir las consecuencias de los actos y cumplir obligaciones.Autonomía: Tomar decisiones libres.

Sinónimos de persona digna:

Honrada, respetable, íntegra, noble, decente, honorable, recta.

Sigo pensando que la persona a quien me he referido necesita trabajar mucho en su condición de vida, pero a la vez he empezado a recordar y observar áreas en las cuales mi dignidad requiere de una pulida. Me es evidente que hay una fuerte carga subjetiva en la valoración de la dignidad ajena y propia pero también veo que hay situaciones básicas o bien obvias.

Hoy hablé con mi terapeuta sobre este tema. Como siempre, una cosa lleva a otra y me di cuenta de que a veces no nos consideramos merecedores de una dignidad más allá de lo más básico. Por lo pronto me toca reconsiderar y volver a identificar lo que para mí es y será vivir de manera digna.

Nacida en Detroit, MI el 25 de mayo de 1956. Residente de Saltillo desde 1974. Maestra y traductora por necesidad. Psicoterapeuta, empresaria, poeta, actriz y administradora de Foro Amapola porque la vida es dinámica. Madre de 4, abuela de 5. En 18 años de formación como psicoterapeuta ha hecho especialidades que incluyen terapia psico-corporal y Gestalt. Idealista insistente y ser humano en constante movimiento.

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