La diosa arrodillada
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Si no supiéramos que está al servicio de un inescrupuloso grupo de poder, que devotamente renuncia a su dignidad personal y la de la investidura con tal de mantener a salvo a dicho grupo y que, con plena conciencia del peligroso juego en el que participaba, se prestó a la farsa de la sucesión presidencial, casi sentiría pena por la doctora Claudia Sheinbaum Pardo.
Un día se descubre uno experimentando una mezcla de conmiseración y “cringe” de ver cómo la Presidenta con P se maltrata a sí misma contorsionando su retórica con tal de sostener el cuento de que mantiene el control del País y de que sus acciones son siempre en defensa de los intereses de México... Hasta que recordamos que lo que tiene que provocarnos es indignación y enojo; y que si ha decidido convertirse en un patético remedo de autócrata con su palacio en llamas y bajo asalto, es mero resultado de sus muy personales decisiones.
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El diario acontecer reciente le ha propinado a nuestra mandataria reiteradas tandas de cachetadas de la más dura realidad y, como la más estoica y sumisa de las víctimas de violencia intrafamiliar, Sheinbaum sostiene su sonrisa, más dura y fingida que el placer gastronómico de los veganos.
Pero si ella resultó damnificada por los acontecimientos vigentes, fue su retórica sobre soberanía la que exhaló su último aliento por más que Clau insista -con el mismo delirio de la famosa “Loca del Muelle de San Blas”- que dicha soberanía goza de cabal salud.
Una nueva remesa de delincuentes, cuyos derechos humanos y debido proceso quedaron cancelados con tal de tener algo que ofrendar al Dios Volcán Anaranjado, fue puesta a disposición de la Justicia norteamericana.
No existe figura legal o excusa de seguridad nacional que justifique la súbita cancelación de las garantías constitucionales de los caballeros abducidos, cual ganado bovino por extraterrestres.
El sueño húmedo de las buchonas del bienestar, Omar García Harfuch, se inventó algo por ahí, por mero formulismo, pero los expertos coinciden en que simple y llanamente se está violando la Carta Magna y el derecho de los distinguidos señores delincuentes.
Pero es una decisión soberana, afirma doña Clau.
El 17 de enero un avión de la Fuerza Aérea de los EEUU aterrizó en el Aeropuerto de Toluca.
La mandataria salió a aplacar la polémica al respecto, con el cuento de que la aeronave en efecto había hecho una escala en la capital del Edomex, pero sólo para comprar chorizo y si se podía, un suéter tejido de Chiconcuac.
El ping pong entre la Presidenta y lo que fue dando a conocer la prensa volvió a poner en entredicho el discurso de la soberanía, no obstante, Sheinbaum aseguró que ésta seguía intacta.
El 22 de enero, el FBI celebró ante los medios la captura (en operación conjunta con las autoridades mexicanas) de Ryan Wedding, uno de los 10 delincuentes más buscados por dicha corporación.
Pero lo que pudo haber terminado con un “¡Vaya, me alegro! Un delincuente menos en las calles, ‘haiga sido como haiga sido’”, pronto lo complicó la doctora y científica, Premio Nobel de la Paz (¡muérete de envidia, Trump!).
Según la anfitriona de La Mañanera, Wedding se fue a entregar por su propio pie e iniciativa, solo, solito sin que nadie lo obligara, porque México no realiza operaciones conjuntas con las fuerzas del orden gringas, o sea... “Hay colaboración, coordinación, pero sin subordinación... porque somos un país soberano”, (la cito de memoria, ya me aprendí su monserga).
Sospechosamente insistió en que la mejor prueba que respaldaba su versión, era un post de las redes sociales del narcotraficante Wedding, con una foto justo antes de la supuesta entrega voluntaria y un pie que más o menos decía: “¡Bendecido jueves, raza! Aquí a punto de ponerme a disposición de las autoridades. ¡Cerrando ciclos! ¡Ánimo!”.
Pronto se demostró que tanto la foto (generada con inteligencia artificial), como la presunta red social de Wedding eran apócrifas, aunque curiosamente, todo el aparato de inteligencia del gabinete de seguridad mexicano fue incapaz de detectarlo antes de darle dicho material a la Presidenta para que lo exhibiera en La Mañanera como prueba de que México nunca colaboró con el FBI.
Mi lectura personal es que, en este caso en concreto, no buscaba Sheinbaum convencernos a los mexicanos de la independencia y autonomía de nuestro gobierno, sino más bien, trataba de convencer a los cárteles y grupos delictivos de que no se está colaborando con los Estados Unidos para entregarlos a la Justicia gringa. Igualito como cuando AMLO reiteró como diez veces en una misma Mañanera que su gobierno no tuvo nada que ver con el secuestro del Mayo... En fin, ya el tiempo se encargará de demostrar que estoy completamente equivocado.
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Lo que de momento no hay que olvidar, es que el tal Wedding NO se entregó voluntariamente y que fue llevado a los EEUU el mismo día que el director del FBI estaba en México. ¿Coincidencia? No lo creo. ¿Soberanía? Tampoco.
Finalmente, las remesas de petróleo con que México asistía a su dictadura hermana en Cuba fueron abruptamente suspendidas.
Pero no crea usted que el endurecimiento de la administración Trump contra el régimen de la isla y el cerco táctico que le impuso tienen nada que ver. La resolución de retirarle la respiración artificial al gobierno de Díaz-Canel fue tan libre y soberana como espontánea.
Así es esto. Un día le estás enviando 20 mil barriles diarios de petróleo a Cuba (10 millones de barriles en los últimos dos años), y al día siguiente ya no.
De pronto Pemex, ejemplo de eficiencia, rentabilidad y soberanía, determinó que “enough is enough”. “¡Ojalá que les aproveche, hermanos cubanos, pero es que ya no traemos cambio!”.
Es obvio que Trump quiere ahora sí, ahorcar al régimen castrista, pero ¡shhh...! No se lo digan a la doctora. Capaz que ella sí cree de verdad que toma sus propias decisiones, libres y soberanas, sin percatarse de que ya hace tiempo la tienen de rodillas.