La importancia de la autodisciplina en los hijos para evitar campos de batalla

Opinión
/ 5 abril 2023
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La semana pasada tuve la oportunidad de visitar varias escuelas de Monterrey y Estados Unidos. Entrevisté a cerca de 20 maestros, desde niveles de preescolar hasta secundaria, sobre qué opinan del nuevo perfil de estudiantes que han recibido en forma presencial en esta postpandemia.

Me llamaron la atención los siguientes comentarios: “Son muy diferentes los alumnos antes y después de la pandemia”; “ahora parecen los salones de clases un campo de batalla”; “los alumnos constantemente se pelean entre ellos al salir al recreo, en los baños y a la hora de salir de clases”; “una niña de quinto grado insultó fuertemente a la directora por recogerle el celular durante una clase”; “hay una gran deserción de maestros ante los comportamientos tan violentos de los alumnos, y los padres los sobreprotegen permitiéndoles que agredan a los maestros” y “hoy por cualquier pequeña excusa o roce buscan vengarse de sus compañeros. No saben resolver sus conflictos sociales”.

La pandemia provocó grandes cambios en rutinas y estilos de vida en nuestra sociedad, familia, trabajo y escuela. El aislamiento social ocasionó que muchos de nuestros hijos perdieran sus habilidades sociales, entre ellas la aceptación, tolerancia, apertura, empatía y respeto hacia sus compañeros, amigos y adultos. La educación de la interacción humana es uno de los pilares más importantes de nuestra salud mental y debemos ayudar a nuestros hijos a regular sus impulsos y a desarrollar su autodisciplina. Pero, ¿qué es autodisciplina? Como la misma palabra lo dice, es la habilidad de disciplinarse uno mismo. Es la habilidad de saber qué hacer en cada una de las situaciones y actuar correctamente en cada una de ellas.

Nadie nace con la habilidad de la autodisciplina. Los bebés solamente quieren satisfacer sus necesidades. Cuando los niños crecen, los papás tienen reglas en casa que deben sus hijos obedecer, ya que todavía son pequeños para tomar buenas decisiones. Los niños pequeños ven el aquí y ahora y buscan la gratificación inmediata. Muchos de ellos no saben esperar pacientemente una mejor recompensa y carecen de la habilidad para predecir las acciones que necesitan para tener un mejor futuro. Los niños aprenderán a comportarse partiendo de las reglas impuestas por sus padres y poco a poco las asimilarán y libremente harán sus propias decisiones.

Nuestros hijos enfrentan un mundo no perfecto, sino real. No tendrán padres, maestros o amigos perfectos. Deberán aprender a ceder, tolerar y aceptar situaciones y a personas que no respondan a sus expectativas. Al enseñarles la autodisciplina tendrán las mejores herramientas para responder ante cualquier frustración y adaptarse a cada nueva situación e interacción social. La autodisciplina es una pequeña voz (la conciencia) que nos indica cuál es el mejor camino para elegir a pesar de que nuestros deseos e impulsos no digan que sigamos el camino opuesto.

Hoy más que nunca es importante que nuestros hijos sean autodisciplinados para que puedan regular sus emociones e impulsos y elijan bien sus acciones al interactuar con sus compañeros y amigos, porque no podremos evitar que en cada interacción social exista un campo de batalla.

Es licenciado en Educación con Maestría en Desarrollo Organizacional por la UdeM. Maestría en Psicopedagogía Clínica en España. Cuenta con doctorado en Currículum e Instrucción por la Universidad del Norte de Texas y estudios de Postrgrado en Educación, género, aprendizaje y cerebro en el programa de Velma Smichdt por la Universidad del Norte de Texas.

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