La Orquesta Metropolitana de Saltillo y la Micro Suite Op. 1 de David Reyes
* El estreno y divulgación de obras musicales nuevas empezó a tener vigencia en los programas de las temporadas orquestales desde el siglo XVII, en Europa, cuando los ensambles orquestales eran de pequeñas dimensiones, y su calidad sonora y técnica adolecía de los niveles de excelsitud de las orquestas en el siglo XIX. El siglo XVIII presenció la consolidación de esta práctica en los incipientes ensambles “profesionales” que empezaban a pulular en urbes urbanas como Viena, Londres, París, Mannheim y Leipzig. Algunas de ellas trascendieron el tiempo y quedó constancia en los medios impresos de la época, la crítica musical y en los textos de historia. La burguesía iba creciendo y, con ella, sus demandas de hedonismo y recreación social. Así es como surgieron las primeras asociaciones de empresarios musicales que vendían por suscripción boletaje de entrada pagada a dichos conciertos, tal es el caso de los Concerts Spirituels, a partir de 1725, fundada por el compositor, violinista y empresario de origen belga, Francois-Joseph Gossec (1734-1829); las temporadas organizadas por el compositor alemán, Georg Philipp Telemann (1681-1767), y su amigo J. S. Bach (1685-1750), en el Café Zimmermann de Leipzig, establecimiento que vendía la bebida exótica exportada de la península arábiga, específicamente de Yemen (el puerto de Moka), a través del Imperio Otomano. El dueño del novedoso café era Gottfried Zimmermann (+1741). El Collegium Musicum de Leipzig, sociedad universitaria fundada y dirigida por Telemann, estrenó obras musicales nuevas en el interior del establecimiento durante el invierno, y en el jardín exterior durante el verano. En 1705, Telemann abandona Leipzig y se muda a Polonia. Bach asume la dirección de esos conciertos en 1729 estrenando ahí su famosa Cantata del Café. Cabe aclarar que los conciertos del Café Zimmermann eran gratuitos, la única regla del establecimiento era consumir sus productos y beber mucho café. En el siglo XIX se consolidan más sociedades musicales en el continente europeo, como la Philharmonic Society of London, que encargó la composición de la Novena Sinfonía a Beethoven; la Gesellschaft der Musikfreunde de Viena, que fundó, además, el Conservatorio de Viena y construyó la famosa sala Musikverein, sede de la Orquesta Filarmónica de Viena; los Conciertos del Gewandhaus de Leipzig, dirigida por Félix Mendelssohn a partir de 1835, y en la que él estableció el modelo moderno de programación mixta entre música nueva y rescate histórico (Bach, Beethoven, Mozart); Sociedad Filarmónica de San Petersburgo, epicentro neurálgico de la música académica rusa; allí se realizó el estreno mundial de la Missa Solemnis de Beethoven, en 1824; la Société Nationale de Musique de París, fundada por Fauré y Saint-Saëns; la Sociedad de Conciertos Salomon de Londres, que estrenó las últimas sinfonías de Haydn, las monumentales Sinfonías “Londres”, (Sinfonías 93 a 104).
* La Orquesta Metropolitana de Saltillo, fundada en 2024, cuya intensa actividad musical inició en abril de ese año, bajo los auspicios del Instituto Municipal de Saltillo, y la dirección artística de la violinista y directora de orquesta ruso-lagunera, Natalia Riazanova, se ha consolidado en nuestra ciudad y región norte del país, gracias a su indiscutible calidad musical e interpretación de repertorio exclusivo para orquesta de cuerdas, además del estreno de obras de compositores vivos, recreando la tradición musical centroeuropea de presentar obras nuevas. El viernes 18 de septiembre de este año estrenarán la Micro Suite Op. 1, ópera prima del joven y talentoso compositor coahuilense, David Reyes Villarreal. Egresado de la Escuela Superior de Música de la UAdeC en 2013, con el promedio más alto de su generación, David Reyes empieza a consolidarse como compositor y arreglista. Su obra incipiente también abarca piezas para piano y ensambles diversos. Reyes es una rara avis, mostrando en su obra temprana un afán de independencia estilística, de sello armónico y tímbrico muy personal, y una capacidad sobresaliente para articular lenguajes musicales de la tradición con el suyo propio.
CODA
“Mi única ambición como compositor es lanzar mi jabalina hacia el espacio infinito del futuro”. (Franz Liszt).