La racista Isabel Díaz Ayuso y la palabra indígena

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Opinión
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Sería bueno que Díaz Ayuso legislara en su país desde el conocimiento, y no viniera acá a hacer tan brillante ridículo

Querida lectora, querido lector, sería conveniente integrar en nuestro diario llamar también indígenas a grupos nativos europeos que mantienen tradiciones previas a la dominación, por ejemplo, de los romanos. Este vocablo no sólo se aplica a los nacidos en América bajo una lente de dominación, colonización y despojo de tierras, sino a todos los pueblos que mantienen sus costumbres originarias y se resisten a modificar sus prácticas culturales frente a un contexto de sometimiento y pérdida de territorio.

La racista Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, procede de la región de Asturias, en donde existieron pueblos indígenas o tribus prerromanas mucho antes de la conquista romana y de la posterior formación del reino asturiano. Entre ellos, tenemos a los astures, pueblo guerrero de cultura indoeuropea con influencias célticas que habitaba la zona entre el río Esla y el mar Cantábrico; también a los orgomescos en la región de Llanes y a los vadinienses del área de Cangas de Onís.

https://vanguardia.com.mx/opinion/cuidar-el-paraiso-en-la-aurora-en-lugar-de-abrir-mas-bares-MC20447029

Sin embargo, esta política, que pasó de periodista a legisladora, ignora –lo digo con toda certeza– que el vocablo indígena se puede emplear también en Europa o en cualquier país del norte global, con la única condición de pertenecer a una comunidad en un contexto de marginalidad y de sometimiento.

Sería bueno que Díaz Ayuso legislara en su país desde el conocimiento, y no viniera acá a hacer tan brillante ridículo al lado de políticos mexicanos racistas de poca monta, de esos que escupen al cielo.

Recordemos que la colonización se dio no sólo en América y que, además, sigue vigente su espíritu fétido, al considerar inferiores las prácticas previas a la presencia del grupo colonizador, las cuales califican de “mala educación” o como muestra de lo “ignorantes y salvajes” que serían los pueblos indígenas.

Tenemos también el caso de indígenas originarios de, por ejemplo, Irlanda, Escocia y la Isla de Man, como los gaélicos, quienes conforman uno de los grupos celtas. Estos nativos se encuentran en el noroeste europeo.

La autopercepción es importante; así, Díaz Ayuso no podría ser indígena, sólo referirse a sí misma como nativa, ya que no se reconoce en ningún grupo prerrománico de su zona ni tiene prácticas culturales previas a la colonización vivida en esas tierras, aun cuando procediera de algunos grupos indígenas. Además, creo que le aterraría que alguien le llamara indígena; tiene este virus de la blanquitud estéril que sólo reconoce la “sangre” de “grupos superiores”, todo ello dicho en el vacío absoluto y contra toda base científica.

Esta diferencia, con respecto a la cultura dominante en un país, siempre implica opresión y discriminación para los grupos indígenas. Un caso distinto ocurrió en Bolivia, nación conformada en su mayoría por población indígena –es decir, con identidad y prácticas culturales previas a la colonización–, que fue excluida históricamente de los puestos de poder, invisibilizada y marginalizada. Pues luego de una lucha política, esta población tomó el Estado, convirtiéndose en el grupo de poder.

Otro caso para comprender los diversos caminos de la indigenización lo tenemos en 1830, cuando Francia colonizó Argelia; aquí el término indígena se aplicaba a todos los habitantes argelinos, independientemente de si eran judíos, amazigh, musulmanes o árabes. Así, a una población nativa se le convirtió en indígena a la fuerza, ya que todos ellos sufrieron opresión, matanzas, vivieron desplazamiento e intentos de asimilación, esto a través de leyes que se aplicaron por la fuerza a los recién conquistados. Así, aunque los argelinos jamás fueron una minoría, los trataron como inferiores por tener prácticas culturales distintas al grupo dominante.

Los romanos, cuando conquistaron las Galias, se enfrentaron a pueblos tribales europeos que se volvieron indígenas como resultado de esa conquista. Igual en el Báltico, cuando las órdenes religiosas germánicas colonizaron el área. Sin embargo, a diferencia de América o África, hoy es evidente que la gran mayoría de la población europea no sufre marginalización en su propia tierra, ya que los gobiernos, en sus estructuras de poder, están conformados abrumadoramente por europeos.

Y sí, hay indígenas blancos en la misma Europa, algo que seguro también desconoce Díaz Ayuso. Tenemos en el norte de Escandinavia a las poblaciones samis, reconocidas como indígenas por los estados europeos. También otro caso en Europa Oriental, donde el imperio ruso sometió a grupos indígenas fenotípicamente europeos, como los udmurtos, que fueron conquistados por los rusos en el siglo 15.

https://vanguardia.com.mx/noticias/mexico/ayuso-cancela-el-resto-de-su-gira-por-mexico-por-clima-de-boicot-segob-y-xcaret-niegan-amenazas-CB20566895

Hay otros pueblos que dejaron de ser indígenas cuando fueron integrándose a los estados europeos, a donde iban sumándose en nuevas prácticas culturales.

Por otro lado, hay un caso llamativo: los Emiratos Árabes Unidos, donde la población nativa mantiene aún las identidades tribales, pero como los emiratíes nativos tienen el poder, entonces no son considerados indígenas.

Indígena significa originario de allí o “nacido dentro”. Se compone del prefijo latino indu-/indi- (en el interior/allí) y la raíz -gena (nacido/originario). Deriva del verbo gignĕre (engendrar o parir). Y tú, lectora, lector, ¿has identificado de qué grupo o grupos indígenas procedes? ¿O piensas que sólo tienes “sangre española” o “sangre europea”? Si puedes, date una vuelta por el recorrido territorial de tus raíces y descubrirás cosas interesantes, muchas más interesantes, vivas y fértiles que una supuesta “pureza” de sangre.

Claudia Luna Fuentes. (Monclova, Coahuila, 1969). Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte (2024-2027). Es licenciada en ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Coahuila, Maestra en Historia Contemporánea por la IBERO Saltillo y doctora en Ciencias y Humanidades para el Desarrollo Interdisciplinario por la Universidad Autónoma de Coahuila.

Entre sus libros de poemas figuran Amenazado y brillante (Mantis Editores, México 2025), Donde la piel (Mantis Editores y CONARTE, México 2019), Carne para las flores, antología personal (Aullido libros, España 2011), Ruido de hormigas (Gatsby Ediciones, México 2005) y Casa de sol (FECA-CONACULTA, 1995). Entre otras antologías, aparece en el Anuario de poesía mexicana (Fondo de Cultura Económica, 2006), en Hacia un azul imposible (CEPE-UNAM/El tapiz del unicornio, 2023) y en Semillas de Nuestra Tierra. Muestra Ecopoética Mexicana (Grupo de Investigaciones Poéticas de la Madre Tierra y Cactus del viento, 2023).

Entre las revistas en las que ha publicado, destacan Southwest review, Dallas TX volumen 109, número 2; la revista de poesía contemporánea de Valencia 21veintiúnversos y Lichtungen, en el apartado Literatura del norte de México. Sus poemas traducidos, se imprimieron en muro en el Instituto Cultural de México en París, acompañando esculturas de Avelina y Alejandro Fuentes Quezada en la exposición Extinción Continua (2021). Fotografías medioambientales y video poemas fueron exhibidos en la Galería Mohammed Drissi, en Tánger (2021). Participó en una mesa literaria y en la muestra de arte visual coahuilense titulada Segar el mar con un poema visual, dentro del 49 Festival Cervantino (2022). Una selección de poemas sonoros trabajados alrededor del poema Piedra de Sol, de Octavio Paz, se dejaron escuchar en el Memorial Marie-José Tramini y Octavio Paz, en el Colegio de San Ildefonso, dentro del Festival Naturaleza y Poesía 2023 organizado por la Cátedra Extraordinaria Octavio Paz.

En junio de 2024 fue invitada por la Universidad de Varsovia a compartir sus procesos creativos. Fue becaria del FONCA, FORCA y PECDA. Parte de su poesía ha sido traducida al árabe, francés, alemán, inglés y polaco. Hasta el día de hoy se desempeña como directora de divulgación científica y proyectos en el Museo del Desierto, de Saltillo, Coahuila, México, donde es integrante fundadora. Parte de su trabajo se encuentra en el portal virtual www.thenatureofcities.com, al lado de artistas medioambientales del mundo y en sus sitios https://claudialunafuentes.com

IG: @clunafuentes

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