Las leyes de la atracción
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Dudamos de los charlatanes. De los narcisos enfermos de poder
Dudamos de los charlatanes. De los narcisos enfermos de poder. De todos aquellos escondidos bajo las faldas. Los destilados de la amargura. Los incapaces de sí mismos. Los descerebrados de nacimiento o mutilados en el trayecto de la vida.
Escuchamos las insidias de Donald Trump. Aun siendo investigado por delitos. Continúa la campaña de atestar golpes al aire. Contra México, Latinoamérica, Asia y todo el mundo libre.
Quienes lo siguen son aquellos white trash, los wasps, muchos afroamericanos desencantados de su color o identificados con la superioridad de sus captores.
Mr.Trump no es el único en este planeta shampo, donde nos lavan el entendimiento con propaganda flamígera y sucia.
También a los disidentes de la 4T, el PRIANRD. Sus ocurrencias después de la paliza en las urnas, del 71% del país, siendo gobernado por el “dictador bolivariano”.
PRIANRD con sus líderes realizan golpeteo de niño expulsado del colegio privado. Amenazando a todas horas y en todo lugar. Carentes de rostro visible para ser oposición. Sus antiguos socios Lorenzo Córdova y Ciro Murayama, al despojarse de la careta de funcionarios imparciales, atizan el fuego de las determinaciones en el Senado o en Congreso Federal.
Les puede muchísimo el peso de la intuición. Al quedar al margen en la toma real de las determinaciones. Ley de la atracción: los pares se atraen, incluso para copiar el lenguaje de la decidida. Esos batos, esas chabacanas.