Las participaciones federales derivadas del pago de impuestos, ¿con qué criterio distributivo las calculan?
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El Presupuesto de Egresos y la Ley de Ingresos enviados al Congreso son papeles, pero representan operaciones que se supone son la base para ser materializadas en obras y acciones que beneficien a los habitantes
En estos últimos días, el secretario de Hacienda entregó al Congreso federal el Paquete Económico que regirá –con las reformas que se pudieran hacer por parte de los legisladores– al país durante 2027. Dentro del volumen estructural del documento, se señala en el apartado correspondiente la fórmula que sirve para la repartición de las participaciones federales.
Los secretarios de esa cartera que han pasado por las administraciones federales han recomendado en diversas ocasiones a los gobernadores la necesidad de establecer estrategias que conduzcan al incremento en la recaudación de impuestos mediante la implementación de gravámenes locales.
Desde luego, esa es una vía cómoda. Conviene recordarle al secretario que su dependencia administra dinero que es generado en las entidades federativas, producto del pago de impuestos y demás cargas tributarias, y que proviene del esfuerzo de empresarios y trabajadores locales. Es decir, la fuente de riqueza reside en los estados.
Es verdad que ese recurso recaudado es de carácter federal y, en tal virtud, existe un convenio suscrito por los estados con la Secretaría de Hacienda. En dicho acuerdo se estipula, mediante una fórmula ideada por la autoridad federal, claro, el porcentaje de participación correspondiente a los estados.
Sin embargo, los estados siempre han solicitado a la federación que ese porcentaje sea incrementado. Argumentan que la asignación es baja en comparación con los montos que se envían, lo cual impide la satisfacción de algunas necesidades locales. También señalan que no se toma en cuenta que cada entidad posee un sentido de pertenencia que la federación debe aquilatar.
Por lo tanto, para su reparto, existen soluciones menos difíciles que pueden conducir a escenarios que, con mayor aportación, mejoren la atención de las necesidades locales. En ese sentido, resulta prudente revisar el convenio de coordinación fiscal conjuntamente con la fuerza de los gobernadores, de manera que se reciban mayores participaciones. De otra forma, una solución extrema, tal vez descabellada en este tiempo, sería revocar el convenio de adhesión y establecer un sistema fiscal local implementando una normatividad adecuada al Estado. Tómese en cuenta que otros países lo tienen efectuado.
No se trata de rivalizar con ese orden de gobierno, sino de que exista justicia distributiva, ya que bajo el actual sistema comprobamos lo que dice el dicho: “El que parte y reparte se queda con la mayor parte”, pues los recursos generados en las entidades federativas y remitidos a la Ciudad de México, la Secretaría de Hacienda sólo estira la mano y los toma sin mayor esfuerzo.
Dado que todos los días la presidentE habla de justicia y honestidad, este es el momento de que sea revisada la normatividad relativa a las participaciones federales, aplicando la justicia.
Por lo menos háganse en retribución a los votos que le otorgaron para sentarla en la silla del águila. Eso sería también justo.
Faltan alrededor de tres meses, días más, días menos, para que termine el presente año y entre en vigor el paquete que ahora revisa la Cámara de Diputados. Esperemos que la fórmula que sirve de base para las participaciones sea modificada para bien, claro, conteniendo un mayor porcentaje de participación con el fin de ir abatiendo mayormente las necesidades que los estados cargan y se vea un horizonte más amable.
El Presupuesto de Egresos y la Ley de Ingresos enviados al Congreso son papeles, pero representan operaciones que se supone son la base para ser materializadas en obras y acciones que beneficien a los habitantes del país, mismas que deben ser aplicadas con justicia, y no sólo conceder las participaciones según el criterio acomodaticio de la autoridad federal, que es la que interpreta la fórmula creada para su reparto.
Se lo digo EN SERIO.