Lo legal no es lo correcto. El agua

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Opinión
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La legislación es algo de lo que debemos desconfiar: no siempre lo legal es lo correcto, así como ocurrió en el caso de la esclavitud, que fue considerada legal hasta que de derogó esa disposición de oprobio. Como se observa, el marco legal siempre llega tarde y solo llega respondiendo a fuertes presiones sociales, es el caso del agua como derecho humano. Fue hasta el 8 de febrero de 2012, cuando en el Diario Oficial de la Federación se publicó una reforma al párrafo sexto del artículo cuarto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y así fue elevado a rango constitucional el derecho humano al agua y saneamiento. Algo que es tan natural para la vida, estaba y está siendo vulnerado de tal forma, que han ocurrido muertes y desplazamientos de comunidades enteras, por ello, se re-escribió: “Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho y la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos, estableciendo la participación de la Federación, las entidades federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la consecución de dichos fines”.

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La capital de Coahuila, Saltillo, pasó de tener poco más de 600 arroyos, a tener hoy solamente 31. Estos son datos de la investigación doctoral de la arquitecta Griselda Salas Alemán, quien se ha dedicado a realizar un monumental trabajo territorial sobre las venas de Saltillo, esos arroyos que proceden de la Sierra de Zapalinamé.

Como las buenas conservacionistas, el trabajo de Salas Alemán efectuado por décadas es constante y silencioso. Los arroyos en Saltillo, son espacios que ofrecerían agua limpia pero hasta ellos se llega a depositar e infiltrar basura, líquidos contaminantes y desechos humanos. La investigación de Salas Alemán arroja entre otras cosas que, residuos sumamente lujosos de baños y otros elementos constructivos, han sido encontrados en cauces de arroyos locales en colonias populares, así que tanto personas de la zona como de otras colonias con gran poder adquisitivo, van a tirar desechos en cauces de sitios en donde la arquitectura es sumamente sencilla, debido al tipo de ingreso de sus habitantes. Ello sin considerar el fenómeno migratorio, las personas sin hogar y todo una entrincada problemática de salud pública que allí se expresa.

Esos arroyos en algunos casos tienen cauces secos. Todos ellos descienden de la sierra de Zapalinamé, de donde procede más del 50 por ciento del agua potable que obtiene la ciudad (aunque el porcentaje oficial divulgado sea menor porque cambian la clasificación de pozos de donde procede el agua).

Ahora, con el contexto de sequía que enfrenta Coahuila, es vital el uso de aguas tratadas no en porcentajes minúsculos sino totales, para ello es necesario que se adquiera o se diseñe la tecnología pertinente. Luego de tantos años, es urgente que cese la liberación de las aguas tratadas y de las aguas negras en los arroyos. Se dice que existen complejos nudos legales, que hay divisiones a respetar. En fin. Lo legal impide accionar.

Por otro lado, es un asunto sensible que las políticas públicas y los equipos de vigilancia dedicados al cuidado de los cuerpos de agua sean insuficientes. Y es que políticas públicas con recursos limitados (en este caso equipamiento, retroexcavadoras y otro tipo de maquinaria para la limpieza de los arroyos), descansan en un desempeño titánico y agotador de los trabajadores que se encuentran en territorio.

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Así, un programa educativo constante en las escuelas públicas, campañas de limpieza estudiantiles, la utilización de cámaras colocadas en distintos puntos cercanos a los arroyos, equipos de vigilancia que realicen desplazamientos por estas zonas, deberían de ser consideradas como parte de un asunto de seguridad no solo municipal, sino estatal y federal, para que así las ubicaran en los primeros números de la lista de los tantos pendientes por resolver.

El agua no solo es un derecho humano, es una condición para la vida como la conocemos, en este planeta. Y es un bien escaso que se encuentra en grave riesgo.

El vocablo arroyo procede del griego reo, que significa “corre lo líquido”.

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Claudia Luna Fuentes. (Monclova, Coahuila, 1969). Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte (2024-2027). Es licenciada en ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Coahuila, Maestra en Historia Contemporánea por la IBERO Saltillo y doctora en Ciencias y Humanidades para el Desarrollo Interdisciplinario por la Universidad Autónoma de Coahuila.

Entre sus libros de poemas figuran Amenazado y brillante (Mantis Editores, México 2025), Donde la piel (Mantis Editores y CONARTE, México 2019), Carne para las flores, antología personal (Aullido libros, España 2011), Ruido de hormigas (Gatsby Ediciones, México 2005) y Casa de sol (FECA-CONACULTA, 1995). Entre otras antologías, aparece en el Anuario de poesía mexicana (Fondo de Cultura Económica, 2006), en Hacia un azul imposible (CEPE-UNAM/El tapiz del unicornio, 2023) y en Semillas de Nuestra Tierra. Muestra Ecopoética Mexicana (Grupo de Investigaciones Poéticas de la Madre Tierra y Cactus del viento, 2023).

Entre las revistas en las que ha publicado, destacan Southwest review, Dallas TX volumen 109, número 2; la revista de poesía contemporánea de Valencia 21veintiúnversos y Lichtungen, en el apartado Literatura del norte de México. Sus poemas traducidos, se imprimieron en muro en el Instituto Cultural de México en París, acompañando esculturas de Avelina y Alejandro Fuentes Quezada en la exposición Extinción Continua (2021). Fotografías medioambientales y video poemas fueron exhibidos en la Galería Mohammed Drissi, en Tánger (2021). Participó en una mesa literaria y en la muestra de arte visual coahuilense titulada Segar el mar con un poema visual, dentro del 49 Festival Cervantino (2022). Una selección de poemas sonoros trabajados alrededor del poema Piedra de Sol, de Octavio Paz, se dejaron escuchar en el Memorial Marie-José Tramini y Octavio Paz, en el Colegio de San Ildefonso, dentro del Festival Naturaleza y Poesía 2023 organizado por la Cátedra Extraordinaria Octavio Paz.

En junio de 2024 fue invitada por la Universidad de Varsovia a compartir sus procesos creativos. Fue becaria del FONCA, FORCA y PECDA. Parte de su poesía ha sido traducida al árabe, francés, alemán, inglés y polaco. Hasta el día de hoy se desempeña como directora de divulgación científica y proyectos en el Museo del Desierto, de Saltillo, Coahuila, México, donde es integrante fundadora. Parte de su trabajo se encuentra en el portal virtual www.thenatureofcities.com, al lado de artistas medioambientales del mundo y en sus sitios https://claudialunafuentes.com

IG: @clunafuentes

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