Los apellidos en la política abren...y cierran puertas

+Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

En política el apellido cuenta, pero no basta para llegar a la cima, y eso lo tiene claro el morenista Andrés Manuel López Beltrán, que se fue a Tabasco por la candidatura a una diputación federal.

El hijo del ex presidente de la república Andrés Manuel López Obrador no la va a tener fácil, pues carece de la aceptación y el respeto que los morenistas le tienen al tlatoani tabasqueño.

https://vanguardia.com.mx/opinion/culpa-jerico-abramo-a-morenistas-de-boicotear-ley-de-seguros-PC20991259

AMLO puede hacer recomendaciones, encargar la campaña de Andy a gente que le sabe, pero no puede llegar más lejos, y al final López Beltrán estará por su cuenta y riesgo.

En Coahuila, hay también ejemplos de hijos y parientes de grandes políticos que no alcanzaron a emular a sus padres y abuelos.

A bote pronto se me ocurren los casos de Román Alberto Cepeda y de Alejandro Gutiérrez, que se autoproclamaron con derecho de sangre para alcanzar la gubernatura y se quedaron en el camino.

Fernando de las Fuentes y Enrique Martínez y Morales, hijos de dos reconocidos ex mandatarios estatales, tampoco lograron llegar al Palacio Rosa más que en calidad de invitados.

El “Diablito”, hay que decirlo, se metió el pie a sí mismo y su conducta errática apenas le hizo ocupar diputaciones y cargos estatales.

El caso de Enrique es diferente, pues fue víctima de vendettas contra su padre que lo alejaron del estado y lo reprimieron por celos y temor a su carisma y capacidad profesional.

El diputado federal Jericó Abramo Masso trae la política en la sangre, pero su trabajo ya no le da para ser la estrella fulgurante que un día lo hizo un serio aspirante al Gobierno de Coahuila.

El actual gobernador, Manolo Jiménez, puede que sea la excepción a la regla en la historia política reciente, pues es nieto de un destacado saltillense que le heredó el gusto por la política.

Si observamos a los que se oyen para suceder a Jiménez Salinas, hay que reconocer que ni Javier Díaz, ni Federico Fernández, ni Diego Rodríguez, vienen de familias con herencia política.

El que llegue, lo hará por sus propios méritos...

LATIN LOVER VS. MASCARITA SAGRADA

Circula en internet un video en el que el diputado federal panista Memo Anaya invita a Ricardo Mejía, del PT, a un reto máscara contra cabellera por la elección del 7 de junio en Coahuila.

Desde la tribuna del Congreso de la Unión, Anaya Llamas afirmó que la elección a diputados locales es la antesala a los procesos electorales de alcaldes y diputados federales del 2027.

“Les hago una apuesta máscara contra cabellera a que Morena y sus aliados no van a ganar un solo distrito en la elección del 7 de junio en Coahuila”, espetó.

El legislador federal y líder estatal del Partido del Trabajo, Ricardo Mejía Berdeja, se creció al castigo y desde la misma tribuna respondió al reto anayista.

“De una vez que se traiga la rasuradora porque se va a quedar pelón, vamos a ganar y el PAN va a luchar por mantener el registro”, contestó el tigre lagunero.

Hagan sus apuestas...

EL ROSTRO DE LA DERROTA

Las caras de tristeza de los diputados Rubén Moreira y Jericó Abramo fueron el colofón a la votación que avaló ayer en el Congreso la nueva ley contra la intervención electoral extranjera.

Tras más de 23 horas de discusión, el grupo parlamentario de la 4T avasalló a la oposición y, con más de 300 votos, aprobó la nulidad de elecciones en México por intervención extranjera.

Los legisladores federales de la Cuarta Transformación avalaron también el aplazamiento al 2028 de la elección judicial.

Jericó y Rubén se veían en un estado lamentable, despeinados y desvelados en el video que circuló ayer con Ciro Gómez Leyva y el resto de los noticieros de Radio Fórmula.

SE LES ACABÓ EL DISCURSO

Graves palabras emitió la diputada local por el PRI, Edna Dávalos, que acusó a la oposición de intentar generar disgusto entre los torreonenses vandalizando los pozos de agua en las colonias.

La legisladora ramosarizpense pidió a Morena en redes sociales tener compasión, madurez y altura política, a pesar de su desesperación por lograr votos para la elección a diputados locales.

“¿O se les acabó el discurso?”, preguntó...

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM