Mirador 07/01/2026
En la penumbra de su alcoba se vuelve y revuelve en el lecho, pues ahora el sueño tarda en llegar a él
Variaciones opus 33 sobre el tema de Don Juan.
Jamás pensó Don Juan que llegaría a viejo. Tampoco piensa ahora que un día morirá. O una noche.
En la penumbra de su alcoba se vuelve y revuelve en el lecho, pues ahora el sueño tarda en llegar a él. Se dedica entonces a hacer memorias de los tiempos idos. En la recordación se le aparecen las mujeres a las que amó, o creyó amar, y que lo amaron, o creyó que lo amaron.
Don Juan no burló a ninguna –era un seductor, no un burlador–, pero a todas las abandonó después de haberlas disfrutado. Ahora teme arrepentirse de su lujuria y de sus abandonos. El arrepentimiento sería claudicación. Quiere llegar al nunca como vivió siempre: libre, libérrimo y dueño de su voluntad.
Amanece. La claridad del día se insinúa en el cristal de la ventana. El caballero sevillano deja el lecho. La verdad –piensa ahora que ya piensa– es que el lecho lo ha dejado a él.
¡Hasta mañana!...