Mirador 24/10/2026

+Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

Este señor tenía una extraña ocupación. Tomaba un libro y se pasaba las horas subrayando las palabras con tinta de color, hasta que el volumen quedaba totalmente iluminado. Así decía él: iluminado.

Los verbos los subrayaba de color azul; los artículos de morado; los sustantivos de verde: los adjetivos de negro; los pronombres de amarillo; de anaranjado los adverbios; de color de rosa las preposiciones; de gris las conjunciones y de rojo las interjecciones.

Otra cosa no hacía ese señor. Su esposa se ocupaba del sostenimiento de la casa. Cuando los hijos y los nietos llegaban de visita, el señor apenas los saludaba. Les decía:–Me disculpan. Tengo mucho trabajo.

Y volvía a colorear las palabras.

Alguien le preguntó su opinión acerca de cierto escritor. Contestó:

–No es serio.

¡Hasta mañana!...

Temas



Escritor y Periodista mexicano nacido en Saltillo, Coahuila Su labor periodística se extiende a más de 150 diarios mexicanos, destacando Reforma, El Norte y Mural, donde publica sus columnas “Mirador”, “De política y cosas peores”.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM