Mirador 30/05/2026
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Variaciones opus 33 sobre el tema de Don Juan.
El caballero sevillano es amigo de la muerte.
Mil veces la ha mirado cara a cara, y no le teme. Desdeña a los predicadores que desde el púlpito hablan del juicio de Dios, de la condenación eterna que aguarda al pecador, del llanto y el crujir de dientes. Son hombres malos, piensa el hidalgo, que espantan a sus feligreses para luego venderles consuelo y esperanza.
Don Juan no tiene miedo de morir. ¿Acaso tuvo miedo de vivir? Confía en que la muerte le llegará en su cama. Ahí muchas veces le llegó la vida. En su sillón frailero medita sobre el misterio de la existencia humana. ¡Pobre Don Juan! Después de haber vivido ahora sólo le queda filosofar.
La tarde va muriendo lentamente, silenciosamente, resignadamente.
La tarde, piensa Don Juan, es su retrato.
¡Hasta mañana!...