Nuevos videos: la prueba más dura del delito en el INE
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Guadalupe Taddei y José Alfredo Hernández Casillas están sentados, revisando cifras. Hablan de contratos, porcentajes, ganancias
Hay muchas maneras de descubrir un caso de corrupción. Transferencias bancarias, contratos amañados, empresas fantasma, propiedades inexplicables, testimonios de cómplices, grabaciones, videos. Pocas veces se presenta una evidencia tan contundente como una conversación en la que los propios involucrados se ponen a hacer cuentas sobre el dinero que les toca.
Anoche presentamos en Latinus lo que a mi juicio es la evidencia más dura de los delitos que se han venido cometiendo en el Instituto Nacional Electoral (INE).
Es cierto que el video icónico fue el de “París a tus pies, chamaquito”, que le dice el contratista favorito al hijo de la presidenta del INE. Pero los de anoche son la confesión del delito:
Guadalupe Taddei y José Alfredo Hernández Casillas están sentados, revisando cifras. Hablan de contratos, porcentajes, ganancias. La naturalidad con la que abordan las cantidades resulta tan reveladora como las cifras mismas.
No es un testigo protegido. No es un empresario arrepentido. No es un denunciante que acusa ni un adversario político que señala. Son los propios protagonistas, hablando entre ellos, distribuyéndose cantidades.
Es el contratista favorito de la presidenta del INE, sentado frente a ella, explicándole cuánto dinero le toca de cada uno de los negocios que hicieron con el Instituto:
“Yo llevo unos 300 y tú dos millones en la credencial para votar, ¿estás de acuerdo?”, dice Alfredo Hernández Casillas.
Hay que detenerse en esa frase. Porque es difícil encontrar una evidencia más explícita de lo que parece ser un esquema de beneficios privados alrededor de los contratos públicos. Ya no sólo estamos hablando de alguien que recibe regalos, sino de quien se volvió socia de los tratos corruptos.
En otra parte de los videos revelados anoche, cuando revisan los recursos asociados con HuBOX, empresa relacionada con los códigos QR de las credenciales, Hernández Casillas propone hacer las sumas y dice:
“Primero lo mío y luego lo tuyo. HuBOX es un millón 472”.
Primero lo mío. Luego lo tuyo. Los contratos públicos convertidos en una contabilidad de intereses particulares.
Las investigaciones que hemos publicado sobre Guadalupe Taddei han documentado beneficios, relaciones empresariales, viajes, propiedades y posibles conflictos de interés. Cada revelación ha añadido elementos a la investigación sobre la manera en que se manejaron las contrataciones del INE.
Pero esta grabación coloca el caso en otra dimensión.
La renuncia de Taddei no puede ser el cierre de este escándalo. Tiene que ser el principio de una investigación penal.
Y también de un ajuste de cuentas político. El régimen ya no pudo defenderla. Ese manto de impunidad que han tendido López Obrador y Sheinbaum para encubrir a todos sus corruptos –desde Ignacio Ovalle hasta Amílcar Olán, desde Adán Augusto hasta Noroña, desde Andy hasta Ojeda– ya no alcanzó para Guadalupe Taddei. A ella la cedieron. Ella sí cayó. Y eso nos habla de que el régimen ha empezado a encontrar sus límites. Menuda señal.