Operaciones encubiertas y el derecho internacional
Por mucho tiempo ha prevalecido la idea que en cuestión de operaciones encubiertas los ingleses son los mejores; en el imaginario popular sobresale la figura del mítico James Bond, agente del M16; asimismo, se piensa que la CIA es la joya de la corona en esta actividad, sin embargo, existe otro actor que ostenta el primer lugar mundial en la materia; me refiero al Mossad, uno de los tres servicios de inteligencia que se conocen de Israel. Veamos algunos ejemplos.
Las operaciones encubiertas tienen por lo general como propósito, ya sea eliminar o extraer al objetivo. En 2011, bajo la presidencia de Barack Obama, y transmitido en tiempo real, un comando de los Navy Seals abatió en un poblado de Pakistán a Osama bin Laden, y en enero de este año extrajo a Nicolás Maduro. Estas operaciones son relativamente recientes y han tenido amplia difusión, sin embargo, el Mossad las ha venido realizando desde hace casi 70 años, al grado que se dice que han sido los maestros de los Estados Unidos. Veamos algunos casos emblemáticos de esta agencia.
En 1960, un comando viajó a la Argentina en busca de Adolf Eichmann, acusado de haber participado en el extermino de cientos de miles de judíos, a quien secuestraron en Buenos Aires y sacaron disfrazado de piloto de una aeronave de Isreal, donde fue juzgado y condenado a muerte.
En 1972, en Munich, un comando palestino secuestró y provocó la muerte de varios atletas israelitas y, siguiendo la política de no negociar con los terroristas, la Primer Ministro de ese país, Golda Meir, dio la instrucción de aniquilar a todos los secuestradores, lo que se cumplió plenamente, aunque el Mossad cometió un error al matar a una persona inocente.
En 1976, un avión de Air France con más de 100 pasajeros israelitas fue secuestrado por un comando palestino-alemán y llevado a Uganda —bajo la dictadura de Idi Amin— al aeropuerto de Entebbe. Los secuestradores exigían la liberación de todos los prisioneros acusados de terrorismo en varios países; Israel fingió negociar para ganar tiempo y horas antes de que se venciera el plazo para comenzar a matar a los rehenes, el Mossad irrumpió en las instalaciones del aeropuerto, liberando a los prisioneros. El saldo de la operación: tres rehenes muertos, un comandante israelí, todos los terroristas y numerosos soldados del ejército de Uganda.
En 2024, Israel activó la llamada operación de los Beepers, en la que mediante detonaciones activadas a control remoto, fueron eliminados cientos de jefes terroristas de Hezbolá.
México tiene firmados 14 convenios internacionales, tanto con la ONU como con la OEA, contra el terrorismo; el más antiguo data de 1972 y en uno de ellos se incluye el uso de las armas de destrucción masiva contra la población, siendo el fentanilo una de ellas y que ha causado la muerte de más de 500 mil estadounidenses. Como referencia, en la guerra de Vietnam murieron más de 58 mil soldados americanos.
El pasado 29 de abril se presentó la acusación formal contra los 10 de Sinaloa y el artículo 11 del Tratado de Extradición, en concordancia con el 119 de nuestra Constitución, establece un plazo de 60 días naturales para que Estados Unidos presente la solicitud formal de extradición y el expediente completo, fecha que está por cumplirse. Hablamos de soberanía, pero tenemos firmados convenios en foros internacionales a los que nos hemos suscrito de manera voluntaria y soberana. ¿Prevalecerá la congruencia jurídica o intervendrá un comando armado?
Estados Unidos tiene el poderío militar y la capacidad tecnológica para extraer cualquier objetivo, faltaría por definir la variable política; tal vez la más importante.