POLITICÓN: Los aplausos importados y los riesgos que se corren en los consejos del PRI
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I. EL CALENDARIO
La política no tiene sentimientos; tiene hechos cuya lectura cambia con la coyuntura. Por eso, más allá de incomodidades por críticas recientes, importa el mensaje del Ejecutivo estatal. Manolo Jiménez tiene clara la prioridad: resultados, seguridad y preparar bien la elección de 2027. Quienes ya ensayan movimientos para colocarse después de ese proceso parecen haber confundido el calendario. En el primer círculo la instrucción es concentrarse en el presente. Pensar en lo que sigue es legítimo; perder de vista lo que toca hoy, no tanto.
II. BAJO LA FOTO
Con la mira en 2027, el PRI ya celebró consejos políticos en General Cepeda, Parras, Ramos Arizpe y Arteaga. Han aflorado aspirantes, grupos, aplausos interpretados como respaldos e incomodidades que no caben en la fotografía oficial. Es normal: la competencia interna también es democracia. Pero quien organiza deberá afinar la operación política, y Carlos Robles, como presidente, evitar que los roces escalen. Si crecen antes de definir candidaturas, los consejos dejarán de ordenar al partido y comenzarán a exhibirlo.
III. APLAUSOS IMPORTADOS
El consejo político de Arteaga ofrece un ejemplo del riesgo. Militantes locales salieron molestos porque, aseguran, uno de los aspirantes llevó ciudadanos de Saltillo para ganar el aplausómetro y aparentar respaldo. Identifican a Adriana Reyes, operadora saltillense, como encargada de movilizar a los invitados. Laura Estela Valdés Mendoza, presidenta del Comité Municipal, tendrá que evitar que la disputa escale. El aplausómetro puede inflarse con foráneos; la urna de Arteaga, no.
IV. SE DESINFLA
El “decomiso histórico” de 59 millones de litros en Guanajuato ya cobró una cabeza, pero no la que prometía el discurso inicial. Omar García Harfuch admitió que el operativo se informó dos semanas después y sin verificar toda la documentación; Juan Francisco Vera Ayala, delegado de la FGR, fue destituido por las anomalías. Grupo SIMSA continúa bajo investigación y el combustible no ha recibido todavía sentencia. El golpe contra el huachicol comenzó con fanfarrias; por ahora, la única responsabilidad confirmada está dentro de la propia Fiscalía.
V. NORESTE, NOROESTE
Reportes periodísticos sostienen que la orden de cateo habría mencionado a Gas del Noreste, mientras la terminal intervenida pertenece a Gas Natural del Noroeste, de Grupo SIMSA. Una palabra importa si distingue empresas y sostiene un operativo de 59 millones de litros. Ernestina Godoy Ramos debe aclarar si existe una discrepancia, qué combustible carece, en su caso, de respaldo y a quién pertenece. No se trata de absolver a SIMSA, sino de saber si la FGR investiga un delito con expediente sólido o partió de una confusión de razones sociales.
VI. VOTO REVISADO
Tereso Medina puede presumir que el Sindicato Miguel Trujillo, afiliado a la CTM, venció 59 votos contra 29 a la Liga Sindical Obrera Mexicana en la planta Yokohama de Derramadero. Lo que no puede es declarar cerrado el expediente. La organización derrotada denunció presuntas amenazas, represalias, despidos y compra de votos; Estados Unidos consideró que había información suficiente para activar el mecanismo laboral del T-MEC. La CTM ganó la urna. Ahora deberá demostrar que también ganó sin torcerle el brazo a quienes estaban frente a ella.
VII. OTRO ÁRBITRO
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, colocó el conflicto en otra liga. Mientras México revisa el caso, quedó suspendida la liquidación aduanera de mercancías de la planta. El Gobierno federal dispone de diez días para aceptar la revisión y 45 para concluirla. Una elección sindical en Derramadero terminó tocando la puerta de Washington. Para quienes creen que la vida interna de un sindicato se arregla entre líderes, el T-MEC acaba de recordarles que también existen árbitros fuera del corral.
VIII. ABRIR LA LLAVE
De la bolsa superior a 3 mil millones de pesos anunciada por el gobernador del Estado, se definió que para Torreón, municipio que preside Miguel Ángel Riquelme, unos 400 millones irán a pozos, líneas de conducción y obras para mejorar el suministro de agua. Tiene sentido en una ciudad marcada por el servicio irregular. Ahora viene la prueba. Si la inversión funciona, no hará falta propaganda: bastará con abrir la llave. Y si el agua no llega, ninguna fotografía podrá explicar cómo se fueron 400 millones por la tubería.