¿Por qué nos sentimos mal?
COMPARTIR
La mayoría de las personas no somos muy buenas manejando emociones difíciles porque no sabemos mucho sobre sus sentimientos y cómo funcionan. ¿Por qué dejamos al final cumplir con nuestros deberes o procrastinamos? La mayoría de las veces no nos damos cuenta de que realmente estamos evitando nuestra propia ansiedad y no el trabajo. Nos sentimos estresados porque dependemos de estrategias de afrontamiento baratos que alivian temporalmente, pero en realidad aumentan nuestra inseguridad y miedo a largo plazo. Si queremos sentirnos mejor, necesitamos saber cómo funcionan realmente nuestras emociones. ¿Qué debemos saber?
-Hablar claramente sobre nuestras emociones. ¿Cuándo fue la última vez que expresamos que nos sentimos tristes o enojados? Los adultos, frecuentemente, intelectualizamos nuestras emociones, por ejemplo: En lugar de estar enojado, decimos: solo estoy un poco estresado. La mayoría de las veces decir que estoy estresado es más aceptable socialmente que admitir que estoy enojado. Al expresar una emoción, podemos sentirnos vulnerables y frágiles ante los demás. Las personas emocionalmente inteligentes hablan de cómo se sienten en un lenguaje simple y honesto. Si están tristes, dicen que estoy triste. Si están enojados, dicen que me siento enojado.
-Estar a solas con tu mente. Cuando deseo conocer a otra persona profundamente necesito hacer tiempo para estar junto a ella. Algo parecido ocurre cuando quieres conocerte a ti mismo. Necesitamos hacer tiempo para estar a solas con nuestra propia mente: sentarte con tus pensamientos y creencias, contemplar tus estados de ánimo y emociones, reflexionar sobre tus esperanzas, sueños y expectativas. Desafortunadamente, estamos tan ocupados que hasta no tenemos tiempo para nosotros mismos. ¿Cómo lo podemos hacer? Algunas ideas son: Meditar, escribir un diario o hacer paseos sin el celular.
-No juzgarnos a nosotros mismos. ¿Cuántas veces nos sentimos mal y nos criticamos y autocastigamos? Criticarnos a nosotros mismos por sentirnos mal nos hace sentirnos peor. Cuando te dices a ti mismo que eres débil por sentirte ansioso, ahora sientes vergüenza además de tu ansiedad. Cuando nos criticamos fuertemente entrenamos a nuestro cerebro para ver las propias emociones como malas. El juicio impide un nuevo aprendizaje. Las personas emocionalmente inteligentes sienten curiosidad por el mal humor y las emociones difíciles, no juzgan. Si quieres ser más inteligente emocionalmente, rompe el hábito de juzgar tus estados de ánimo y emociones y construye un nuevo hábito de sentir curiosidad por ellos.
-Cuidado de pasar tiempo con personas emocionalmente inmaduras. Si quieres convertirte en un mejor músico, ¿deberías pasar más tiempo con músicos o no músicos? Si quieres convertirte en lector, ¿deberías pasar tiempo con personas que aman los libros o personas a las que no les gusta leer? Si pasas mucho tiempo con personas emocionalmente inmaduras, será difícil mejorar tu propia inteligencia emocional y habilidad. Por supuesto, esto no significa que juzguemos a esas personas, sino significa que estemos dispuestos a establecer límites saludables. Por ejemplo: Tengamos el coraje de poner un alto cuando alguien está siendo irrespetuoso o haciendo bromas fuera de lugar. Si quieres ser más inteligente emocionalmente, pasa menos tiempo con las personas que te alejan de ese objetivo y más tiempo con las personas que te inspiran hacia él.
TE PUEDE INTERESAR: ¿Papás o entrenadores o árbitros?