Por unos la llevamos todos...
Plácido Garza DETONA Este dicho aplica para reconocer los yerros del gremio periodístico. PD En el Cajón Desastre honro la memoria de mi amigo Alberto “Shamuko” Villarreal, con la canción que le compuso Eugenio Elizondo Chapa
CDMX.-
¿Les platico? ¡Arre!
Todas las profesiones y oficios tienen un gremio. Se cuidan unos a otros. Hacen equipo. Se alegran (a veces no tanto) cuando a uno le va bien y se solidarizan cuando sucede lo contrario.
Todas las profesiones, todas, menos la del periodismo. Quienes nos movemos en dicho oficio sabemos que es una jungla o campo minado.
Si un médico mete la pata, sus colegas entran al quite.
Lo mismo sucede con los ingenieros, con los abogados, con los contadores, con todas las profesiones.
Incluso los oficios no profesionales operan así. Entre los carpinteros se cuidan, lo mismo ocurre entre los albañiles, los tapiceros, todos operan como gremio.
Incluso en los deportes existen gremios donde se cuidan los unos a los otros.
Pero en todos los oficios, deportes y profesiones, cuando uno del gremio critica a otro lo hace en su cara y cuando lo hace en público, menciona nombres, apellidos y a veces hasta domicilios, “para oir y recibir notificaciones”, como dice la jerga legal.
Las críticas en la mayoría de los oficios y las profesiones, se hacen de frente.
Todos lo hacen, menos los periodistas. Existe un dicho aquí en la CDMX que dice: “El que se sube, se pasea”.
Aquí en la CDMX, donde el albur se vuelve docto y refinado, ese dicho se cumple a cabalidad.
Su traducción al norteño es: “El que se ríe, se lleva”.
Aguantamos vara cara, y también la bara, porque sabemos que al menor resbalón, se hace más grande el escalón.
Sin embargo, en el periodismo existe una regla no escrita que establece la omisión de nombres y apellidos.
Por eso tiene mucho mérito la serie de artículos que está publicando mi colega en Detona, Ernesto Pompeyo Cerda Serna.
En sus entregas de estos días le ha puesto cascabel al gato. (Me estremezco cada vez que leo, veo o escribo la palabra cascabel, ya ven lo que me pasó en la sierra con una serpiente de éstas).
Ernesto ha mencionado por sus nombres y apellidos a un ex hermano mío: Ramón Alberto Garza, el de Código Magenta.
Y le ha tundido hasta por sus bolsillos rotos a ese farsante que rebuzna al nombre de Antonio Lomas y su deplorable transmisión de “hablemos, hablemos claro”.
Se necesita valor y entereza para criticar con nombres y Ernesto lo tiene y le sobra eso y un par de cosas más.
También le sobran argumentos, los cuales, ninguno de los aludidos ha replicado.
Ramón Alberto sigue sin disculparse por haber “augurado” dos veces la renuncia de Claudia Sheinbaum a la presidencia.
Y Lomas tampoco se ha excusado por decir que Adrián de la Garza buscará la gubernatura por ¡Morena!, háganme ustedes el refabrón cavor.
Bueno, pues la semana pasada un restiradito nasal que se hace llamar Paco León, tildó a quienes rebasamos los cincuenta años como personas de edad avanzada.
Este imbécil -porque así lo califico- da las n....oticias en Televisa Monterrey y fue objeto de una sonora mentada de madre por parte de Brozo, a la cual, “miadero” (me adhiero) estruendosamente.
El problema es que luego la gente generaliza y trata de meternos a todos por el mismo embudo.
El asunto es que no todos quienes nos dedicamos a este sufrido oficio o profesión “u” lo que sea, cabemos por ese orificio... el del embudo.
Pero tenemos que aguantar vara, de la bara y también de la cara.
Para ser lunes, el tema aguanta. Espero que los resortes del colchón donde todavía algunos están postrados a estas horas, los aguanten y no se les vayan a reventar y les perforen ciertas partes nobles... y no tan nobles, como diría mi abuela la alcaldesa.
Cajón Desastre:
- Mañana cambio completo de programa, sin faltar el Incomparable Iván y toda su Compañía, más la Irreverente, Infaltable e Insustituible de mi Gaby Kalifa Kaún de Garza.
- Abrazo hasta el cielo a mi querido amigo el “Shamuko” Villarreal, que rueda con una bicicleta a la que el 22 de marzo pasado le salieron alas.
- Hay gente que se va pero nunca deja de estar.
- Se queda viviendo en las historias que hoy volvemos a contar.
- Shamuko, desde allá manda un saludo a quienes te extrañamos acá.
- Dejaste tantas historias que nos quedan por contar.
- (Versos que compuso Eugenio Elizondo Chapa en una canción creada utilizando la plataforma de AI, Suno).