Public enemy number one
COMPARTIR
Venezuela comenzará a desintegrarse en la cruel guerra civil por comenzar. Derramarán mares de sangre civil. Igual sucedió en Libia, Irak, Kuwait, Chile y Argentina
A la voz de ya. Esta broma asesina debe llegar al final. Al país vecino le encanta jugar el peligroso juego geopolítico. Por casi un año bombardeo siete países. Suponemos la felicidad de la industria bélica.
La ejecución sumaria de civiles y del aparato de guardaespaldas del defenestrado presidente de Venezuela, así como el secuestro internacional del jefe de Estado, coloca en la cuerda floja la paz internacional y la estabilidad incluso del mismo gobierno estadunidense. Pasó por alto a todos los integrantes del capitolio y tergiversó, a su antojo, la constitución norteamericana.
TE PUEDE INTERESAR: Doña Pelos no tiene quien le escriba
El senador demócrata por Vermont, Bernie Sanders, lo explica cabalmente. Incluso los propios republicanos observan con cautela y ya son varios los detractores de la postura oficial.
Mr. Orange, en la andanada senil, no sólo en sus extremidades, añadida en la poca irrigación de oxígeno en el cerebro, lastima como aplanadora verborreica retorica, el supuesto derecho de recobrar intereses legítimos.
Venezuela no es el patio trasero de Chevron, Valero y Exxon. Las siete naciones agredidas por Estados Unidos de América se relacionan directa o colateralmente con ellos.
Sirven de ofrenda a Israel, a los señores de la guerra y a las altas corporaciones consumidoras de combustibles fósiles y minerales de tierras raras.
El enemigo número uno de la humanidad, el desquiciado habitante de la Casa Blanca enfrenta ya delitos de lesa humanidad, en conjunto de pederastia, abuso de poder, violación a los tratados internacionales de paz y un sinfín de cortapisas.
Vejez acelerada. Inquilino no incómodo. Aparece bailando, gesticula, insulta, reduce a la insignificancia a los informadores.
ICE, Border Patrol, Navy, cazarrecompensas. Xenofóbicos, homofóbicos, clasistas y algunos pervertidos multimillonarios, socios de Epstein, amigos de Donald Trump, continúan cobijados con el manto de la violencia, asesinato, suicidio, prostitución y trata de menores.
Desea invadir la hermosa y gélida Groenlandia. Asociar a Canadá. Bombardear el color Brown de México y Colombia. Si estorban, los países en vías de desarrollo. Controlar de nuevo Panamá con el canal a su disposición.
Todo está claro.
Venezuela comenzará a desintegrarse en la cruel guerra civil por comenzar. Derramarán mares de sangre civil. Igual sucedió en Libia, Irak, Kuwait, Chile y Argentina antes de Milei, el loco.
Visas humanitarias cero. Puede expulsar del país a todos los exiliados cubanos, venezolanos o de África subsahariana
Doblen campanas. Inocentes perderán la vida.
Millones de estadunidenses caen en impago de servicios médicos, mantener sus trabajos. El alto costo de los alquileres. Uso de drogas no recreativas. Vagabundos a todo lo ancho de la nación menos civilizada del mundo. Terroristas de gafete y ámpulas en el trasero.
Ya no son aranceles su ideograma. Abierta la puerta para una tercera guerra mundial. La definitiva. Invierno nuclear, desde el air force number one, mal venido seas.