Regular a las audiencias en la era del TikTok

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Opinión
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El debate está, con justa razón, en el cuestionamiento sobre quién determina cuándo una información es falsa, descontextualizada o se trata de una opinión

Primero: los derechos de las audiencias que hoy busca “regular” el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum no son una invención de la 4T. Nacieron con la reforma de telecomunicaciones de 2013-2014 y ya fueron reglamentados por el entonces Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) en 2016.

La discusión actual es, sobre todo, quién los regula, con qué criterios y qué consecuencias puede tener esa regulación sobre la libertad editorial.

https://vanguardia.com.mx/opinion/torreon-la-derrota-de-la-movilidad-y-la-planeacion-urbana-KC22570219

El gobierno sostiene que no se trata de censura, sino de hacer efectivos derechos ya reconocidos legalmente, como el de réplica. El debate está, con justa razón, en el cuestionamiento sobre quién determina cuándo una información es falsa, descontextualizada o se trata de una opinión. Una cosa es obligar a un noticiero a señalar “esto es opinión del conductor” y otra distinta determinar arbitrariamente “esta información es falsa y por lo tanto viola los derechos de las audiencias”.

La frontera es peligrosa.

Sin embargo, me llama la atención el tema en un contexto en el que hay una creciente “plataformización” del consumo informativo, como lo llaman en El Digital News Report 2026, el estudio global más importante sobre los hábitos de consumo de noticias elaborado por el Reuters Institute for the Study of Journalism de la Universidad de Oxford.

México, por ejemplo, aparece en el reciente informe como el segundo país donde la gente refirió mayor consumo de noticias provenientes de creadores de contenido informativo en la última semana, con el 39 por ciento, cuando el promedio mundial ronda el 25 por ciento.

De acuerdo con el informe, por primera vez las redes sociales y las plataformas de video superan en popularidad a la televisión, los sitios web y las aplicaciones de los medios.

“Mientras el uso de las fuentes informativas tradicionales continúa disminuyendo, se vuelve más prominente el consumo de noticias en las redes sociales y las plataformas de video. Si bien esto ya ocurría desde hace varios años en ciertos países, es la primera vez que se registra a nivel mundial (tomando el promedio de nuestros 48 mercados): hoy el 54 por ciento recurre a las redes sociales y las plataformas de video, en tanto que el 51 por ciento prefiere los sitios web y las aplicaciones de los medios. El cambio se produce en todos los grupos de edad”, dice el informe.

La plataforma de evolución más veloz es TikTok: Perú (33 por ciento), México (27 por ciento) y Chile (26 por ciento) encabezan los países hispanohablantes donde más gente usa esta red social para informarse.

Alrededor de una cuarta parte de los encuestados en el mundo (27 por ciento) obtiene información de creadores o influencers vinculados a las noticias, y casi la mitad (46 por ciento) la recibe de creadores de cualquier tipo.

Asimismo, en 29 de 48 mercados que mide el Digital News Report, ha disminuido este año la confianza en las noticias, lo que provoca una caída general hasta el nivel más bajo desde que comenzó la medición en 2015 (37 por ciento). Se redujo al menos cinco puntos porcentuales en 19 países.

Otro punto fino es que han crecido los chatbots y la inteligencia artificial como fuentes de información, fenómeno que se acentúa en los encuestados de 18 a 24 años: 52 por ciento de la gente en este rango expresa que las redes sociales, las plataformas de video y los chatbots de IA son su principal vía de acceso a la información.

El informe también cuestiona si la gente prefiere las noticias con o sin punto de vista, a propósito de la polémica en México. El 48 por ciento opta por noticias sin postura, el 20 por ciento por aquellas que sí comparten opinión y el resto respondió que no sabe.

AL TIRO

Si el ecosistema informativo ya cambió radicalmente, ¿por qué la discusión regulatoria sigue concentrándose principalmente en radio y televisión? ¿Qué se está haciendo en otros campos?

Es cierto que no sólo periodistas y medios tienen derechos en materia de libertad de expresión, sino también las audiencias, pues son parte de las tendencias globales en telecomunicaciones.

https://vanguardia.com.mx/opinion/defender-los-derechos-de-las-audiencias-es-solo-pretexto-FG22714188

Pero mientras el Estado busca perfeccionar las reglas para los medios tradicionales, buena parte de la conversación pública ya ocurre fuera de ellos. ¿Quién defenderá a las audiencias cuando la información provenga de un influencer, de un video de TikTok, de un podcast, de un streamer o de un chatbot? ¿Quién determinará si una afirmación difundida por un creador es falsa, está descontextualizada o simplemente expresa una opinión? Y, sobre todo, ¿qué autoridad tendrá facultades para intervenir sin convertirse en árbitro de la verdad?

En un ecosistema donde cada vez más personas reciben información de plataformas, creadores y sistemas de inteligencia artificial, necesitamos más alfabetización mediática, más transparencia, más responsabilidad editorial y mejores mecanismos para ejercer nuestros derechos; no una autoridad con capacidad para determinar desde el poder qué información es veraz y cuál no lo es.

Francisco J. Rodríguez es autor de la columna Reflector que se publica todos los domingos desde 2019 donde se discuten principalmente temas políticos y sociales en Coahuila y México.

Es corresponsal de Vanguardia en la región Laguna, también es reportero investigafor de Semanario. Como periodista ha obtenido premios y reconocimientos como el Premio Nacional de Periodismo Rostros de la Discriminación y el Premio de Periodismo y Divulgación Científica.

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