Rocha Moya: De extradiciones y detalles
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Al asumir la defensa de Rocha, por la amenaza que implicaría su declaración en Estados Unidos, se confirma la sospecha de la liga entre los capos y los gobiernos de Morena
EXTRADICIONES. Vaya semana para la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien un día le crecen los enanos y al otro día también.
Sin grupo político efectivo: un equipo ajeno en el Ejecutivo, un Legislativo distante y esa vergüenza que es el Judicial; con la carga de la deuda que generan las obras fallidas de su antecesor, el cuidado a los hijos de éste, un ejército leal a AMLO por los negocios en que los colocó; con la alianza con el narco que incluso benefició su campaña y el pleito ideológico con la nación más poderosa del mundo, su gobierno es, a la vez, su condena.
La acusación hecha en contra del gobernador Rubén Rocha Moya es la hebra que puede deshilar la malla que protege a Morena entera y, por ende, la caída de su máximo líder con todo y pléyade familiar.
Se dice que si bien la acusación contra este personaje –clave para entender la red de corrupción en el manejo de las elecciones estatales, legislativas y presidenciales– ya tenía tiempo en el escritorio del Departamento de Justicia de Estados Unidos, fueron dos eventos los que aceleraron su ejecución: el primero, la asistencia de Sheinbaum a la reunión de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, en Barcelona (el club anti-Trump), y el segundo, la muerte de los agentes de la CIA en Chihuahua tras desmantelar un laboratorio de fentanilo en esa tierra, se dice, a manos del crimen organizado.
Se tendrá que explicar a nuestros políticos (que andan haciéndose los occisos) que la solicitud de detención provisional con fines de extradición es un acto consentido por México al firmar sendos tratados, no sólo con Estados Unidos, sino con casi todos los países. Se trata de una medida precautoria para evitar la fuga del acusado y debe contener únicamente los datos del o los acusados, su paradero y la existencia de una orden de aprehensión en el Estado de origen (EU).
Tras lo anterior, el país destino (México) deberá tomar las medidas para la detención y, si en el plazo de 60 días el país no recibe la solicitud de extradición, el imputado quedará libre; sin embargo, puede ser objeto de una nueva solicitud.
Pero hay un error de cálculo en la apreciación de la Presidenta, porque esta jugada trae bola ensalivada, ya que al gobierno de Donald Trump le interesan dos objetivos: acabar con los cárteles en México y tomar ventaja absoluta en el T-MEC o acuerdo comercial que resulte.
Sin embargo, al asumir la defensa de Rocha, por la amenaza que implicaría su declaración en Estados Unidos, se confirma la sospecha de la liga entre los capos y los gobiernos de Morena.
Un escenario complicado para la Presidenta, sobre todo porque las decisiones de este caso no las tomará ella, sino que le serán dictadas.
LA GASOLINA. Sumado al anterior conflicto, el asunto de los combustibles ha alcanzado un punto crítico debido a la falta de sensibilidad del Gobierno Federal. Los avances en las negociaciones con los dueños de gasolineras han logrado solamente migajas, pues andan buscándole por donde no se haya. En la estructura de costos de la gasolina, el 40 por ciento de cada litro es generado por los impuestos, y los supersabios de la Secretaría de Economía propusieron que se reduzcan las comisiones por el uso de tarjetas bancarias y no, por ejemplo, medidas fiscales efectivas, como suspender temporalmente el 6 por ciento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) ante el alza del precio internacional, pero al parecer su mentalidad no les da para tanto. Resulta evidente la repercusión de este insumo en el aumento de todas las mercancías que requieren traslado en el país. Y en eso estamos; por mientras, échele de la verde, aunque cascabele el coche.
SEGURIDAD. Si bien es cierto, esta tierra coahuilense ha sido reconocida por su seguridad, la misma que se respira en muchas ciudades, no deja de llamar la atención el aumento de decomisos de diversas drogas en nuestro territorio. En definitiva, si existen decomisos, hay tráfico y a su vez estructura de venta, distribución, protección policiaca y consumo.
Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en 2025 fueron decomisados en Coahuila 576 kilos de drogas, en 374 cateos, con 256 detenidos. Pero este 2026 fue localizado un narcolaboratorio en Saltillo, encontrando 14 toneladas de droga y 10 mil litros de precursores químicos. Lo peor es que sigue la mata dando. Con la venia.