Seguridad: la carrera contra la delincuencia
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La sofisticación tecnológica de los delincuentes obliga a las autoridades a mantener la guardia en alto de forma permanente, es decir, a actualizar sus métodos de trabajo
Uno de los aspectos relevantes, y al mismo tiempo complejos, de la seguridad pública es el que retrata la existencia de una “competencia” constante entre quienes han decidido hacer de la delincuencia una forma de vida y quienes se dedican a atajar sus intentos.
No se trata de una carrera declarada, pero sin duda está allí. Los cuerpos de seguridad –públicos y privados– enfrentan de forma permanente el reto de ponerse al día, de reaccionar frente a la sofisticación de los métodos con los cuales operan los delincuentes.
Los avances tecnológicos se ubican, por cierto, en el centro de esta confrontación. Y esto es así, porque los avances que hemos registrado en este sentido han hecho posible que la tecnología se encuentre al alcance de cualquiera... y que pueda usarse para delinquir.
Tal hecho se refleja en el reporte que publicamos en esta edición, en el cual se consigna una realidad denunciada por habitantes de fraccionamientos habitacionales del norte de Saltillo: están siendo víctimas de robos domiciliarios perpetrados a plena luz del día, por delincuentes que ingresan a los espacios donde viven gracias al “hackeo” de los sistemas de seguridad.
De acuerdo con los testimonios recogidos por VANGUARDIA, bandas delincuenciales integradas por individuos que llegan incluso de otras entidades estarían utilizando dispositivos que les permiten acceder a los fraccionamientos privados como si fueran residentes.
¿Cómo logran esto? La hipótesis que se baraja es que utilizan dispositivos electrónicos que hackean el sistema y abren las plumas de las casetas de vigilancia. En otras palabras, los ingresos se realizan como si se tratara de cualquier acción ordinaria.
Miguel Ángel Garza Félix, titular de la Comisaría de Seguridad de Saltillo, confirmó que la corporación a su cargo ha identificado la clonación de tags vehiculares y que este hecho aparece como una constante en robos o intentos recientes de hurtos en fraccionamientos privados.
Frente a estos hechos, ha dicho el funcionario, se están reforzando las estrategias de vigilancia y prevención. Esto implica incorporar acciones adicionales que impidan el acceso a dichos fraccionamientos de individuos ajenos a los mismos.
La actualización de la tecnología utilizada para controlar los accesos a dichos fraccionamientos seguramente será considerada como una variable importante a tener en cuenta. Porque en este caso, estamos ante un ejemplo que semeja lo que ocurre con los sistemas de alarma de los autos: entre más caro es el vehículo, el sistema de alarma es más sofisticado.
Este último detalle, por supuesto, convoca a cuestionar, una vez más, las razones por las cuales el ciudadano debe asumir cada vez mayores costos para asegurarse de no ser víctima de la delincuencia y qué debería hacerse para mejorar la eficiencia global del sistema de seguridad pública.