T-MEC: Resultado Gris de término medio

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Opinión
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Fue la semana pasada que Estados Unidos anunció que no renovaría el TMEC, el gran acuerdo comercial con México y Canadá

Previsible la decisión del gobierno de Estados Unidos respecto al Tratado de Libre Comercio México-Estados Unidos-Canadá; los analistas califican el resultado ni blanco ni negro, sino gris.

El pasado 1 de julio tuvo lugar la reunión a distancia de los representantes de los tres países para fijar su postura respecto a la ratificación, continuidad revisada o cancelación del acuerdo comercial.

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Después de amenazas y erráticas declaraciones del presidente Trump, se anticipaba que pesaron la dinámica de intercambio e inversión y los datos duros de la relación económica entre los tres países, sobre todo la del nuestro con el vecino del norte.

México transita entre el primer y segundo lugar como socio comercial con la economía norteña, asimismo los déficit o superávits en la balanza de intercambio se mueven en rangos de más menos 4 mil millones de dólares, es decir que la relación es permanentemente dinámica.

El artículo 34.7 del acuerdo permite la vigencia y revisión conjunta de los tres miembros. Así, por su supremacía económica, el gobierno estadounidense no ratificó el T-MEC por 16 años más, sino que impuso la vigencia trilateral de diez años con revisiones anuales; la primera revisión iniciará el próximo 20 de julio.

EL RESULTADO TIENE ANTECEDENTES

1. Paulatinamente la economía estadounidense ha perdido dinamismo en el escenario global, sustituido por otras naciones y/o regiones, evidentemente Asia y su relación con África, América Latina y el grupo de países BRICS+, de ahí la necesidad de imponer aranceles para, se pretende, “make America great again”.

2. El T-MEC ha impulsado la región de Norteamérica, con influencia en el Caribe y Sudamérica, sin embargo, y aún que las ganancias de empresas norteamericanas retornen a sus matrices, el dinamismo económico de la Unión Americana se ha mermado.

3. Ante la desindustrialización que se presentó en décadas pasadas en la economía vecina, con tasas de desempleo promedio de 5.5% en veinte años (sin incluir caída de 14.2% en 2020 por pandemia), la intención del actual gobierno es el retorno de inversión para dinamizar su mercado interno, lo cual, de llevarse a cabo, no sería en el corto ni mediano plazos, sino un progresivo traslado de la producción en años.

4. Se pretende aplicar estrategia de sustitución de importaciones en el vecino país, para reducir el déficit comercial que tiene con México y Canadá (197 mil millones de dólares y 48 mmdd respectivamente) y generar empleo.

5. Anualmente, los analistas estadounidenses verificarán los resultados positivos o negativos en variables macroeconómicas (empleo, inflación, tasas de interés, balanza comercial, entre otras), para efecto de las revisiones.

6. El tratado comercial de Norteamérica se enmarca en perspectiva geopolítica de transición hacia la multipolaridad global, en la que Estados Unidos pretende que no disminuya considerablemente su influencia mundial.

La continuidad a diez años no es desastrosa, es un reconocimiento tácito de que aranceles unilaterales no impulsan la economía, sino más bien establecer reglas de origen claras y, si los hubiere, aranceles preferenciales que mejor convengan a las tres naciones.

El gobierno mexicano deberá verificar que no se condicione la soberanía nacional respecto a la inversión de otros países -sobre todo China- y cambios constitucionales para la incursión de capitales externos en electricidad, hidrocarburos y tierras raras.

Con tarifas permanentes y elevados costos salariales, el retorno frenético de capitales a territorio estadounidense no sería la mejor estrategia de inversión directa con perspectivas de ganancias.

Por lo anterior, las empresas extranjeras en México y sus proveedores nacionales deberán adaptarse con estrategias para administrar la incertidumbre, con planes de corto plazo eslabonados a planes de mediano plazo, modificables de acuerdo a las reglas que se establezcan cada año, con seguimiento y control constantes de producción, logística y acumulación.

En futuras administraciones demócratas o republicanas decidirán si continúan con políticas proteccionistas y de aislamiento, lo cual evidentemente no les convendría. Veremos.

José María González Lara, economista y académico de la Universidad Autónoma de Coahuila, presentó en 2024 su libro “Horizontes”, donde aborda temas como la justicia, la injusticia, los ideales, la angustia laboral, la fe religiosa o en el ideal, la ironía, amor y desamor, libertad, esperanza, política con sus desengaños y esperanzas.

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