¿Y la economía de México?... De Guatemala a Guatepeor
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Es verdad que todavía no se cumple ni el segundo trimestre del año, y aunque la Secretaría de Hacienda se mantiene optimista respecto a que en 2026 el PIB en México crecerá un 2.3 por ciento, hoy vemos con alarma distintas señales respecto a los negros nubarrones que se advierten en el cielo de la economía nacional.
Puede ser normal que al quinto mes del año Hacienda despliegue sus banderas de optimismo. Así lo ha hecho desde hace casi ocho años a estas alturas del año, pero acercándose el cumplimiento del tercer trimestre comienzan a recular al punto de reconocer un crecimiento prácticamente nulo. Los seis años en que López Obrador fue presidente el país creció de forma acumulada un poco más que en tan sólo dos años de la administración de Enrique Peña Nieto (...perdón, presidente Peña, nunca te valoramos y hoy cuánto te extrañamos).
Para colmo, ayer amanecimos con la novedad de que la calificadora internacional Standard & Poor’s rebajó de estable a negativa la perspectiva de México debido al debilitamiento de la flexibilidad fiscal o, lo que en cristiano significa, que debido al bajo crecimiento de la economía, el país tendría que recurrir a un mayor endeudamiento y, por consecuencia, a una mayor carga fiscal.
Desde hace meses, la presidenta Sheinbaum se ha reunido desesperadamente con gurúes en materia económica, con grandes hombres de negocios, con líderes de organismos empresariales, y todo parece indicar que la mandataria no da pie con bola en eso de lograr que nuestro país crezca más allá de un 0.7 por ciento anual. Y, si no está dispuesta a renunciar a las malas prácticas de López, en unos meses estaremos mucho peor.
Lo primero que debería hacer Claudia Sheinbaum es poner todas las energías de su gobierno en garantizar una buena parte de la estabilidad económica, es decir, lograr que se renegocie exitosamente el Tratado de Libre Comercio entre los países de Norteamérica. Si no hay TLC, nos tendríamos que enfrentar a una de las mayores crisis de nuestra historia.
Es cierto que para Estados Unidos también es importante mantener ese pacto comercial, pero estamos ahora en momentos de profunda tensión y es precisamente bajo ese ambiente en que Donald Trump suele generar mayores beneficios para su país y, para colmo, la presidenta Sheinbaum parece no ayudar demasiado.
Por desgracia, los gobiernos de la Transformación de Cuarta, con todo y su segundo piso, han generado el ambiente propicio para ahuyentar cualquier convenio comercial y a cualquier inversionista. Por un lado, debido a la masacre al Poder Judicial, México hoy no puede ofrecer una certeza jurídica. Tan mal estamos que algunos de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación hacen gala casi a diario de su desconocimiento de la Constitución. Eso se explica porque fueron designados más por su lealtad a la Presidenta que por su capacidad. Hoy en México seguimos teniendo como asignatura pendiente la existencia de un verdadero estado de Derecho.
El nivel de incertidumbre que existe ahora se incrementa aún más por la inseguridad reinante en nuestro país. Lo que antes era evidente sólo para algunos ciudadanos, es gritado ahora a los cuatro vientos por los más altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos, incluyendo, desde luego, al presidente Donald Trump: en gran parte del territorio mexicano las bandas del narcotráfico están coludidas con el gobierno. Hoy sabemos de la petición de captura y extradición de Rubén Rocha Moya, exgobernador de Sinaloa, y de nueve de sus colaboradores más cercanos. Mañana sabremos de otro gobernador coludido, hasta llegar quizás a los hijos de López Obrador, al hermano Adán Augusto López y, quizás, hasta el mismo Andrés Manuel.
Estamos ante una situación urgente. O la presidenta Sheinbaum salva a México, o echa todo por la borda al salvar el pellejo a una pandilla de gobernantes que abrazaron al narco a cambio de grandes sumas de dinero y de apoyo electoral. Ellos son los verdaderos traidores de México y, como tales, deben ser tratados.
aquientrenosvanguardia@gmail.com