Borers Tok Tok retrata lo grotesco del capitalismo en su expo ‘Excesos y poder’ en Saltillo
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La muestra fue seleccionada como parte de la convocatoria del Festival Internacional de las Artes Saltillo (FINA) y está integrada por pinturas donde el consumismo, la inequidad social y opresión muestran su rostro más repugnante
Una familia tradicional posa para el pintor. La madre sostiene al primogénito, ya vestido con las aspiraciones de sus padres. El padre porta la herramienta con la que busca asegurar el futuro de sus seres queridos. Ambos sonríen, seguros en su privilegio, rodeados de su fe y de las consecuencias de sus inclinaciones políticas. Pero lo que sería una escena idílica, en la pincelada de Borers Tok Tok, revela su grotesca realidad.
La exposición “Excesos y poder” del artista saltillense, que se inauguró este miércoles en el Centro Cultural Casa Purcell como parte del Festival Internacional de las Artes Saltillo 449 (FINA), está integrada por una serie de pinturas donde el color intenso y las composiciones sobrecargadas se convierten en repugnantes retratos paródicos de la vida en occidente.
“Me baso más en películas y documentales, veo una situación social y ahí empiezo a hacer un juego de elementos y figuras dentro de la pintura”, explicó Borers para VANGUARDIA y agregó sobre su estilo que “me baso mucho en películas cyberpunk o de Gaspar Noé, donde utilizan el neon saturado para poder esa versión muy plástica de la sociedad. Una de las referencias pictóricas es el Bosco”.
Este último punto queda claramente expuesto en sus obras, donde los elementos humanos, animales u objetos, se enfrascan en situaciones irreales, compartiendo un mismo espacio. Se entregan a un caos multitudinario donde cada quien realiza su propia locura, creando imágenes en las que la mirada se puede perder con facilidad, descubriendo las historias que hay en cada rincón.
Su estilo también se antoja heredero del sub-género gross out, popular a finales de la década de los 80 y durante los 90. Se caracteriza por el uso del humor escatológico y los colores vibrantes para impactar al espectador por medio de grotescas parodias de lo humano, pero si allá el fin era la repugnancia misma aquí es el instrumento para establecer una crítica social sobre el híper consumo, las dinámicas imperialistas del capitalismo, la explotación, la publicidad agresiva y otros males de la sociedad globalizada moderna.
La obra de Borers se inauguró en simultaneo con las exposiciones “Espectro de Brocken” de Radharani Torres y “Tejidos imaginarios” de Lizette Abraham en el mismo recinto.