Mar Gasca Madrigal revela la luz entre la sombras con exposición de grabado “Gestar el nido” en Saltillo
La artista invitada también impartió un taller de la técnica de grabado mezzotinta, con la que están hechas la mayoría de las obras de la exposición, en el Museo de Artes Gráficas
La mezzotinta es una técnica del grabado cuyos resultados permiten plasmar sobre el papel desde los más profundos negros hasta los más brillantes blancos, creando imágenes llenas de textura, tonalidad y fuerza, y es esta la técnica protagonista de la exposición que se inauguró este martes en el Museo Rubén Herrera.
“Gestar el nido” de Mar Gasca Madrigal aprovecha el potencial de esta forma de grabado para crear imágenes profundas, creando desde la oscuridad para hacer emerger la luz y, por este medio, “construir” hogares, tejer refugios y explorar los significados del nido como símbolo.
“No es una técnica fácil, lleva un proceso largo para trabajar la placa sobre la que se va a hacer la imagen”, explicó la artista para VANGUARDIA, “es una técnica del barroco donde ennegreces tu placa y posteriormente alisas todo eso que graneaste para generar la imagen, esta surge del oscuro de la placa”.
Durante el evento inaugural Gasca Madrigal agradeció la oportunidad de exponer en este recinto, pues, considera, su obra tiene el potencial para entrar en diálogo con la del maestro Rubén Herrera.
“Llegué [a esta técnica] en la universidad gracias a un maestro que llevaba muchos libros y vi una imagen que me pareció muy particular, que no podía trabajar con otras técnicas y al final mi proyecto de la escuela lo trabajé en esa técnica. Luego presenté un proyecto al estado de Morelos uniendo la mezzotinta con impresión digital, me dieron el PECDA y así empecé a incorporarla”, recordó la artista.
Mar mencionó que es la profundidad de los negros, así como la gama de grises que se obtienen, lo que la ha hecho tan afín a esta técnica, pero destacó “la sensación de sacar una imagen de la oscuridad, como si le dieras la mano y la trajeras a la luz”.
Las obras que integran la exposición, en su mayoría, están realizadas con mezzotinta. Algunas son impresiones en su totalidad, demostrando la maestría de Gasca Madrigal, pero en otras la artista interviene la imagen y, literalmente, hace nidos en cada cuadro, rompiendo con la bidimensionalidad de las piezas.
“Me ha interesado mucho trabajar elementos orgánicos, empecé con insectos, semillas, flores, la transparencia de las hojas, su estructura y me atraía mucho la imagen del nido, como este objeto idílico, de resguardo, me parecía muy poético pero no encontraba cómo lo podía abordar que no fuera solo una reproducción”, expresó.
La clave para abordar este símbolo llegó cuando estaba seleccionando una serie de impresiones y, al pensar más allá de su presentación como copias de un original, decidió convertir cada una en su propia obra, interviniéndolas en lo individual.
“El origen es uno, pero conforme pasa la vida vas cambiando”, reflexionando, “y me gustó mucho seguir esa idea de tejer el nido, construirlo, hay unos muy diferentes, a qué corresponden esas diferencias y me empecé a clavar primero en la parte estructural y después más simbólica”, agregó.
Compartiendo la belleza de la mezzotinta
La presencia de Gasca Madrigal en Saltillo no se limitó a la presentación de esta conmovedora obra, sino que también impartió un taller de la técnica que ha dominado desde hace años en el taller Elena Huerta del Museo de Artes Gráficas.
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“Me ha dado mucho gusto porque ves el interés, les ha llamado mucho la técnica y hay piezas que pueden resolver de otra forma. Cada técnica te va dando diferentes resultados; por ejemplo yo he mezclado mezzotinta con serigrafía, porque buscas ese resultado y creo que al menos dos o tres integrantes del taller pueden encontrar aquí algo que habían estado buscando”, señaló.