Un libro que soñó con ser videojuego: Presenta Eduardo Ribé su poemario ‘Vidas extra’
El título parte de la experiencia gamer para ahondar en la humana: la familia, la pareja, las amistades, la mortalidad, con humor y con ternura
Hay muchas concepciones arcaicas en la cultura. Por ejemplo, que la poesía solo habla de amor o que los videojuegos no son arte. ¿Y si la poesía hablara de videojuegos? ¿Y si el arte de estas experiencias interactivas fuera el punto de partida para hablar de mucho más?
En su libro “Vidas extra” (Los libros del perro/Instituto Municipal de Cultura de Saltillo, 2026), el escritor Eduardo Ribé unió un “vicio” con una pasión y tras años de trabajo presentó su resultado este jueves en el Centro Cultural La Besana.
La presentación contó con los comentarios del también escritor Julián Herbert, quien a su vez fue parte importante del proceso de escritura —al apoyar a Ribé en pulir los textos que integran el libro— y además escribió la cuarta de forros, donde destaca cómo el autor aprovecha los temas y elementos de los videojuegos para explorar “con hondura distante su drama interior y el carácter fugaz de la experiencia humana, esa incógnita”.
“Me parece el mejor libro que ha sacado Lalo. Creo que hay distintas razones para ello: creo que la noción de unidad que construye el libro, vuelve sobre sí mismo, es un juego, está construido con determinada sonoridad y estructura narrativa muy libre. Tiene una lógica que responde al mundo de lo gráfico, algo central para entender un libro de un autor como Eduardo”, explicó Herbert en el evento.
En esta conversación Ribé explicó que el proyecto inició tras la muerte de su madre. En medio del duelo decidió aliviar la pena, distraerse, con una consola nueva. Lo que encontró fue nostalgia y la base de una exploración que en 2023 recibió el apoyo del Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) Coahuila, trabajo que continuó durante los siguientes años bajo la guía de Herbert y otros colegas y amigos.
Luego de comentar otros aspectos del libro, principalmente los de corte literario, Ribé leyó algunos de estos poemas, cargados de mucho humor, pero también de lo que Herbert describe como ternura “equidistante de la frivolidad y la solemnidad”.
La lectura que hizo el autor, además, destacó por la energía y emoción desbordada con que trasladó los versos de la página al aire, a diferencia de las aproximaciones más sutiles que se suelen tener con la poesía en voz alta. Un performance que capturó las intenciones de Ribé mejor de lo que una lectura en solitario habría logrado.
A pesar de esto “Vidas extra” es una lectura entrañable, sobre todo para el geek de corazón. Aunque sí cuenta con ricas referencias a videojuegos populares —y otros no tanto—, así como a la experiencia gamer, se trata de un libro que reconoce la belleza de una actividad de ocio muchas veces menospreciada, pero que puede ser fundamental en la vida de muchas personas.
Sus poemas hablan, sí, de amores, y de dolor y violencia; de la familia, de la amistad y, por supuesto, del sabor de la victoria que solo derrotar a un boss puede lograr. Hasta incluye una pequeña aventura de rol, donde tal vez desaparece la posibilidad de elegir tu propio camino, pero la aventura que propone el autor no es menos emocionante.