El amante de Lady Chatterley

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/ 9 diciembre 2022

La película estrenada el fin de semana pasado dentro del catálogo de Netflix tiene como principal atractivo la pareja protagónica de Corrin y O´Connell

Justo un mes después de haber interpretado a la esposa del personaje de Harry Styles en “Mi policía”, de Michael Grandage, por Amazon Prime Video, Emma Corrin regresó al streaming con otro filme controversial.

Solo que en esta ocasión en lugar de situarse en la conservadora Gran Bretaña de mediados del siglo pasado, Emma se traslada a la Inglaterra de principios de siglo para dar vida al personaje protagónico del clásico texto del autor D.H. Lawrence que hace con exactitud 40 años escandalizó con la versión soft porn que protagonizó la desaparecida actriz Sylvia Kristel bajo las órdenes del también recientemente fallecido director francés Just Jaeckin que la llevó al estrellato con el clásico erótico “Emmanuelle”, de 1974, ya que se exhibió en 1982 en las entonces nuevas salas de los Gemelos (hoy Cinemas Río) Alameda del Centro Histórico de Saltillo y algunos espectadores confundieron con una película “romántica”.

Lo cierto es que “El amante de Lady Chatterley” indudablemente fue, desde que salió al mercado en el año de su publicación de 1928, una novela que causo escándalo y fue prohibida en su momento debido a su descripción explícita de las relaciones sexuales que comienza a mantener (eso sí, con la vara alta de su esposo) Connie Reid (Corrin), con Oliver Mellors (Jack O´Connell, de “Inquebrantable”), el guardabosques de la mansión de campo de Clifford Chatterley (Matthew Duckett), ya que luego de haber quedado inválido e impotente durante su servicio militar no vacila en permitirle relacionarse con un hombre “conocido y de buena posición” para embarazarse y tener descendencia.

El conflicto central surge precisamente en que aunque Oliver es un hombre conocido y “de confianza”, más que elegirlo como su semental Connie se comienza a sentir atraída por él por tener intereses comunes tanto en lecturas como en la forma de ver la vida, lo cual propicia la atracción y enamoramiento que se termina consumiendo en el amor prohibido que al descubrir antes que Chatterley la comunidad elitista y conservadora en la que habitan provoca el escándalo que lleva a la separación de la pareja.

La película estrenada el fin de semana pasado dentro del catálogo de Netflix tiene como principal atractivo la pareja protagónica de Corrin y O´Connell ya que a diferencia de la versión anterior que se centró por obvias razones en la explotación física de sus actores, aquí la mirada en la dirección es femenina por parte de la realizadora también francesa Laure de Clermont-Tonnerre (de quien recomendamos en este mismo espacio de cine en casa un filme de requerida testosterona como lo fue “The Mustang”, del 2019) se centra en el espontáneo cortejo amoroso que se da entre los amantes y la sensualidad más que viene por añadidura para desembocar en la pasión sexual que determina sus vidas.

Así, Corrin inclusive sacrifica su belleza natural para darle vida a una Lady Chatterley que lejos de ser bella a primera vista como la Kristel hasta le incluye una nariz prostética para reflejar su imperfección física, pero a raíz de su desnudez e intercambio sexual con O´Connell enardece su narrativa original.

Comentarios a: galindo.alfredo@gmail.com; Twitter: @AlfredoGalindo

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Productor, Director y Guinista de cine. Columnista del periódico Vanguardia desde 1995, escribe sobre música, cine y televisión. Combina la pasión de escribir con la creación cinematográfica.

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