Por primera vez, descubren glóbulos rojos fosilizados de un dinosaurio de hace 115 millones de años
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El dinosaurio al que pertenecen los glóbulos rojos encontrados es de un terópodo, conocido como ‘Aratasaurus museonacionali’
La Agencia de Noticias EFE precisa que un equipo internacional de investigadores logró descubrir por primera vez pruebas incontestables de “glóbulos rojos fosilizados y aminoácidos de colágeno” en los huesos de las extremidades de un dinosaurio que tiene una antigüedad de 115 millones de años que fueron hallados en un yacimiento de la cuenca de Araripe, en Brasil.
Este asombroso hallazgo, está descrito en un artículo que se publicó en la revista ‘The Proceedings’ de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, y que en opinión de sus autores va a cambiar “la comprensión de la conservación de los fósiles y la longevidad molecular a lo largo de grandes períodos de tiempo”.
Kliti Grice, quien es la autora principal del estudio y profesora distinguida John Curtin, directora fundadora del Centro de Geoquímica Orgánica e Isotópica WA-Organic de la Universidad Curtin y becaria laureada del Consejo Australiano de Investigación explicó a la Curtin University que “detectar moléculas intactas derivadas del hemo en glóbulos rojos de hace 115 millones de años es algo asombroso: se trata verdaderamente de un descubrimiento histórico”.
De acuerdo con EFE, el dinosaurio al que pertenecen los glóbulos rojos encontrados es de un terópodo, conocido como ‘Aratasaurus museonacionali’.
La agencia de noticias española resalta que esta especie llegó a tener una altura de hasta 3 metros, con un peso de alrededor de 34 kilogramos, y sus fósiles están datados en el periodo Cretácico.
“Esto no solo amplía el registro fósil conocido de la sangre, sino que también ofrece una ventana molecular directa a la fisiología de animales extintos hace muchísimo tiempo, lo que nos permitirá comprenderlos mejor y conocer el mundo en el que vivieron”, detalló Grice.
EFE indica que los huesos de este dinosaurio fueron descubiertos “en depósitos de la Formación Romualdo”, ubicados al noroeste de Brasil y se informó de estos hallazgos a través de un artículo científico publicado en 2020. Ahora, los investigadores observaron que estos contenían numerosos glóbulos rojos que lograron conservarse dentro de los canales vasculares.
“Los glóbulos rojos estaban mineralizados con hausmannita, un mineral que actuó como una especie de cápsula natural del tiempo, al contribuir a estabilizar las estructuras celulares y los componentes biomoleculares, incluidos los aminoácidos del colágeno, durante un periodo geológico tan prolongado”, destaca la Universidad Curtin.
La Universidad Curtin señala que el equipo de investigadores esta conformado además de Grice por científicos de la Escuela de Ciencias de la Tierra y Planetarias de la Universidad Curtin, la Agencia Japonesa para la Ciencia y Tecnología Marino-Terrestre, el Museo Nacional de Brasil y la Universidad Regional de Cariri, así como de la Universidad Johns Hopkins.
Los autores consideran, prosigue la Universidad Curtin, que esta extraordinaria conservación fue gracias a que el dinosaurio quedó sepultado velozmente en un ambiente en el que había “poco oxígeno y abundante actividad microbiana, poco después de su muerte”.
“Estos hallazgos cuestionan las suposiciones arraigadas durante mucho tiempo de que ciertas biomoléculas, como la hemoglobina, no pueden sobrevivir a escalas de tiempo geológicas”, comentó la autora principal del estudio a la Universidad Curtin.
Por lo que, continúa Grice “abren nuevas y apasionantes vías para la paleontología molecular, al permitirnos investigar la evolución de la sangre, el metabolismo e incluso los niveles de actividad de los animales antiguos”.
En opinión delprofesor Martin Van Kranendonk, quien es el director de la Escuela de Ciencias de la Tierra y Planetarias, esta investigación “redefine” el entendimiento sobre cómo es posible que se conserven “las estructuras moleculares durante periodos prolongados o en condiciones ambientales hostiles”, se lee en el comunicado publicado por la Universidad Curtin.
“Este estudio ejemplifica cómo los esfuerzos coordinados entre instituciones, continentes y disciplinas científicas pueden permitir descubrimientos extraordinarios sobre la vida en el pasado”, concluye Van Kranendonk.
Con información de la Agencia de Noticias EFE y Curtin University.