Amnesia infantil

Vida
/ 11 abril 2017

¿Por qué no podemos recordar lo ocurrido en los primeros años de nuestras vidas? Usted, ¿de qué se acuerda? ¿Alguna vacación? ¿Un cumpleaños?

¿De qué edad es su recuerdo más temprano? ¿De tres, cuatro o cinco años? ¿Qué pasó con lo que le cuentan que hacía antes de eso? ¿O con el recuerdo de los cumpleaños que le celebraron con tanta emoción y de los cuales sólo quedan las fotos?

¿Por qué no recordamos lo que pasó al principio de nuestras vidas? Todo ello involucra lo que se conoce como ‘amnesia infantil’.

“Ninguno de nosotros recuerda nada de antes de los dos o tres años. Y eso es temprano: la mayoría de la gente no recuerda nada de lo que vivió, antes de que tuviera cuatro o cinco años de edad.

“Y la memoria temprana (antes de los cuatro años) por lo regular tiene que ver con algo muy significativo que ocurriera en nuestra vida. 

“Por ejemplo, la gente recuerda cosas como caerse de la bicicleta... pero no recuerda haberse enojado, porque el enojo involucra un concepto más complejo”, asegura la  psiquiatra Catherine Loveday, de la Universidad de Westminster, en Reino Unido.

La edad promedio de nuestros primeros recuerdos es de tres a cuatro años, pero hay quienes aseguran que pueden recordar eventos que tuvieron lugar cuando eran más chicos que eso.

En efecto, si usted ha vivido cerca de niños de dos años, sabe que ellos pueden reconocer a la gente y a los detalles asociados al lugar en el que viven, lo cual implica que esos niños pueden memorizar los conceptos sencillos.

Pero hasta cierto momento, alrededor de los cuatro a cinco años, apenas estamos  listos para comenzar a guardar en la memoria los eventos que ocurren en nuestro entorno.

¿Por qué?
Porque al igual que un árbol, cuando somos pequeños, nuestro cerebro se está desarrollando tan rápido, que casi no tiene tiempo de memorizar.

De hecho, en su primer par de años un bebé está haciendo más conexiones cerebrales que en cualquier otra etapa de su vida”, explica la psicóloga Catherine Loveday.

“Cuando somos pequeños, no le damos importancia a memorizar los eventos, sino que le damos importancia a entenderlos. Por eso no podemos recordar cosas hasta lograr entender de qué se trata.

“Un recuerdo que involucre una bicicleta puede fijarse a una edad temprana, porque subir a una bici  y pedalear para que ésta se mueva es algo que podemos comprender con facilidad. Pero sabemos que los niños no incorporan conceptos como el desagrado, antes de los cinco años, y hemos comprobado que la gente no guarda recuerdos ligados a ese tipo de conceptos hasta después de esa edad”, explica la doctora Loveday.

Recuerdos tempranos
¿Es posible que usted se acuerde de algo que pasó cuando era muy pequeño?

Veamos algunas experiencias al repecto.

$!Amnesia infantil

“Mis recuerdos más antiguos me llevan a verme despierta en mi cuna”, dice la doctora inglesa Vicky Swindales. “Puedo ver las cortinas en la ventana. Son amarillas. Y puedo oír a alguien en la habitación contigua a la mía, haciendo ruido con el agua —afeitándose o algo así. La casa en la que estoy es una de la que nos fuimos cuando yo tenía dos años, así que debí tener al menos esa edad cuando fijé esos recuerdos en mi memoria”, refiere Swindales.

La novelista As Byat, cuenta al respecto: “En mi memoria más antigua estoy acostada bocarriba, dentro de lo que pienso que es un cochecito para niños, con la capota arriba y tapada con una cobija. Estoy casi segura de recordar que el cielo era azul, aunque no conocía la palabra ‘azul’.

Estos fueron los recuerdos de dos de las 6 mil personas que participaron en un estudio llevado a cabo por el psicólogo Martin Conway, de la City University, en Reino Unido.

“Le pedimos a las personas consultadas que describieran el primer recuerdo del que tuvieran memoria, y luego le hicimos  preguntas en torno a ese recuerdo, entre ellas qué edad tenían cuando sucedió.

“El 40% de las personas recordó algo que ocurrió a los 24 meses, y 13% nos habló de recuerdos que fecharon antes de que cumplieran los 12 meses.

“¡Esas respuestas tan tempranas nos dejaron realmente impactados, porque eso no es posible!”, dice Conway.

“Uno quizás recuerde algunos fragmentos de la infancia, o quizás sabe algo sobre su infancia, que alguien te contó. Su madre tal vez te dijo algo así como: ‘Tú no te acuerdas, pero yo te llevaba a pasear en un cochecito verde’.

Es mental
A veces sucede que alguien le cuenta sobre algo que sucedió cuando usted era niño, y esa imagen se transforma en algo que usted cree que realmente le sucedió a usted. 

La memoria ficticia
“La probabilidad de que usted recuerde algo que ocurrió en los dos primeros años de la infancia, es extremadamente baja”, dice el psicólogo Martin Conway, del Reino Unido, quien ha estudiado ampliamente los recuerdos tempranos. Entre ellos lo que se conoce como memoria ficticia.

“No quiere decir que quienes aseguran recordar algo a muy corta edad están mintiendo, dice Conway: algunos de los elementos del recuerdo son ciertos, pero es muy probable que a ciertos recuerdos le hayamos añadido información ficticia a lo largo de nuestras vidas”.

La pregunta es, ¿a qué edad comenzamos a memorizar?
A finales del siglo XIX, el psicólogo alemán Herman Ebbinghaus, un pionero en el estudio de la memoria, encontró que olvidamos de una manera predecible.

La ‘curva del olvido’ –como él la llamó— es exponencial: olvidamos pronto cuando somos muy pequeños, pero el olvido se hace más lento a medida que avanzamos hacia la adultez. Según Ebbinghaus, resulta muy dificil guardar en la memoria los conceptos que no se pueden entender. Eso significa que nuestros cerebros no están listos para memorizar en las etapas muy tempranas de la niñez.

En síntesis...
La edad promedio de nuestro primer recuerdo es de cuatro a cinco años.

Antes de eso nuestro cerebro no ha desarrollado la habilidad de almacenar información en la memoria autobiográfica

Temas



Somos un medio de comunicación digital e impreso con cinco décadas de historia; nos hemos consolidando como uno de los sitios de noticias más visitados del Noreste de México.

Como medio multiplataforma, nos distinguimos por ofrecer contenidos confiables y de alta calidad, abarcando una amplia gama de temas, desde política y estilo de vida hasta artes y cultura. Además, ofrecemos artículos de análisis, entretenimiento y recursos útiles a través de formatos innovadores en texto, fotografía y video, que permiten a nuestros lectores estar siempre bien informados con las noticias más relevantes del día.

Nos enorgullece tener un equipo editorial compuesto por periodistas especializados en Derechos Humanos, Deportes y Artes.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM