Cuatro formas sencillas de comer más fibra cada día

Vida
/ 9 enero 2026

Pequeños cambios diarios ayudan a alcanzar la fibra recomendada fácilmente.

La fibra es uno de esos nutrientes que casi todos sabemos que son importantes, pero pocos consumimos en cantidad suficiente. En la alimentación moderna, dominada por productos ultraprocesados y comidas rápidas, este componente esencial suele quedar relegado. Sin embargo, aumentar la ingesta de fibra no requiere dietas extremas ni hábitos complicados: basta con hacer ajustes inteligentes y sostenidos.

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Los expertos en nutrición coinciden en que consumir suficiente fibra se asocia con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer, además de favorecer la salud intestinal y el equilibrio del microbioma. Investigaciones citadas por especialistas de los Institutos Nacionales de Salud señalan que una dieta baja en fibra implica perder beneficios reales para la salud a largo plazo. La buena noticia es que hay formas prácticas de revertir esta situación.

A continuación, cuatro estrategias efectivas para incorporar más fibra a tu alimentación cotidiana.

$!Los tentempiés son una oportunidad clave para sumar fibra a lo largo del día.

1. Haz cambios graduales, no radicales

Uno de los errores más comunes es intentar transformar por completo la dieta de un día para otro. Cambios bruscos suelen ser difíciles de sostener y, además, pueden provocar molestias digestivas. Expertos de la Universidad de Minnesota recomiendan empezar con intercambios simples.

Por ejemplo, sustituir pan blanco por pan integral, arroz blanco por arroz integral o pasta refinada por pasta integral puede incrementar de manera notable el consumo de fibra sin alterar demasiado tus comidas habituales. También puedes sumar vegetales a platillos conocidos: añadir zanahoria, cebolla o pimiento a una salsa, o usar aguacate machacado en lugar de mayonesa, son ajustes pequeños con gran impacto nutricional.

2. Elige mejor tus bocadillos

Los tentempiés son una oportunidad clave para sumar fibra a lo largo del día. No se trata solo de comer verduras crudas, aunque son una excelente opción, sino de pensar estratégicamente.

Las palomitas de maíz naturales son un cereal integral rico en fibra y accesible. Los frutos secos y las mezclas de nueces con fruta deshidratada también aportan fibra y otros nutrientes, siempre que no contengan exceso de azúcares añadidos. Además, los acompañamientos como hummus, frijoles machacados o guacamole elevan el contenido de fibra de cualquier snack y ayudan a mantener la saciedad por más tiempo.

3. Incorpora fibra en licuados

A diferencia de los jugos, que eliminan gran parte de la fibra al desechar la pulpa, los licuados conservan todos los componentes del alimento. Un licuado bien planeado puede aportar una cantidad significativa de fibra en una sola toma.

Combinar frutas ricas en fibra, verduras de hoja verde, aguacate y mantequillas de nueces es una estrategia eficaz. Para potenciar aún más el aporte, se pueden añadir semillas de chía o linaza, que concentran fibra y grasas saludables. Esta opción resulta especialmente útil para quienes tienen poco tiempo o dificultad para consumir frutas y verduras enteras.

4. Aprovecha productos congelados y enlatados

Existe la idea de que solo los productos frescos son nutritivos, pero no siempre es así. Las frutas y verduras congeladas conservan su fibra, duran más y suelen ser más económicas. Lo mismo ocurre con muchas opciones enlatadas.

Especialistas de la Universidad de Texas en Austin recomiendan revisar las etiquetas para evitar azúcares añadidos o exceso de sodio. En el caso de verduras enlatadas, enjuagarlas antes de consumirlas puede reducir considerablemente el contenido de sal, sin afectar su aporte de fibra.

Consumir más fibra no requiere seguir modas ni tendencias extremas. Se trata de constancia y elecciones conscientes: preferir alimentos integrales, aprovechar snacks nutritivos y usar recursos accesibles como productos congelados o enlatados. Con estos cambios simples, es posible acercarse a las recomendaciones diarias y mejorar la salud de forma sostenible.

Editora de Estilo de Vida. Apasionada creadora de contenido digital y su posicionamiento a través de SEO.

Con más de 5 años de experiencia haciendo comunicación en temas de política, finanzas personales, economía y estilo de vida.


Egresada de la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM.

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