Del gimnasio a la dependencia: el riesgo oculto del kratom

+ Seguir en Seguir en Google
Vida
/

Promocionado en gimnasios y pódcast como un “suplemento de bienestar”, el kratom oculta un alto riesgo de adicción, daño hepático y sobredosis fatales

Por: Olivia Tauber

Las marcas lo promocionan en centros deportivos, pódcast y redes sociales sin advertir de riesgos como la dependencia, el daño hepático o las sobredosis. El kratom, usado desde hace mucho tiempo por las personas que buscan alivio a la adicción a los opioides recetados y al alcohol, se promociona cada vez más como un producto de bienestar que supuestamente aumenta la energía, agudiza la concentración y mejora el rendimiento atlético.

Algunos fabricantes de kratom, una sustancia que se deriva de las hojas de un árbol tropical y que a menudo se vende en forma de bebidas, polvo o cápsulas, han distribuido muestras gratis en gimnasios. Otros han patrocinado eventos deportivos o proclamado los beneficios del producto con la ayuda de influencers de redes sociales y los pódcast de bienestar.

Lo que este mercadeo no suele reconocer es el potencial del kratom para provocar adicción, lesiones hepáticas, convulsiones y, en algunos casos, sobredosis fatales.

APROBACIÓN DE LA FDA: PENDIENTE

La Administración de Alimentos y Medicamentos no ha aprobado los productos de kratom para ningún uso médico. Funcionarios federales han tomado medidas para prohibir temporalmente los productos con altos niveles de una versión sintética de kratom conocida como 7-hidroximitraginina, o 7-OH. También anunciaron planes a principios de este año para prohibir una forma semisintética de kratom llamada mitraginina pseudoindoxilo, o MGPI, pero acordaron permitirla en ciertos niveles tras la presión ejercida por la industria.

Algunos estados han prohibido el kratom por completo o han restringido las ventas a menores. Pero en muchas partes del país, la droga sigue estando ampliamente disponible en gasolineras, tiendas de artículos para fumadores y en línea.

Los médicos están especialmente preocupados por el creciente número de productos de kratom sintético que pueden ser mucho más potentes que el kratom natural. El MGPI, que es un opioide, se ha relacionado con al menos 48 sobredosis fatales. Pero incluso los productos comercializados como hoja entera o naturales pueden contener compuestos como el MGPI y conllevan un riesgo de adicción, dijeron los expertos.

UN TESTIMONIO, UNA HISTORIA

Cuando Hilary Tesluck, de 30 años, probó por primera vez el kratom, buscaba una alternativa a los medicamentos recetados que tomaba para la ansiedad. Para Tesluck, el kratom sonaba como un “truco” que valía la pena probar, similar a las vitaminas y suplementos que tomaba todos los días. Al principio, sintió que aliviaba su ansiedad y depresión.

“Elogiaba el kratom y lo compartía con todos mis conocidos”, dijo.

Después de aproximadamente un año y medio de lo que ella consideraba un uso moderado, comenzó a tomar kratom en dosis mayores y con más frecuencia. Cuando se dio cuenta de que la droga parecía suprimir su apetito, comenzó a tomar aún más para perder peso. En su punto máximo de consumo, Tesluck consumía hasta 100 cápsulas al día.

A menudo sentía náuseas intensas después de tomarlo. “Vomitaba parte de mi dosis y luego tomaba más de inmediato, solo porque no quería desperdiciar nada”, dijo Tesluck. Comenzó a quedarse dormida inesperadamente mientras trabajaba desde casa, episodios que atribuyó a las altas dosis de kratom.

No fue hasta que se quedó sin pastillas durante una tormenta de nieve cuando se dio cuenta de que se había vuelto adicta. Tesluck se despertó a la mañana siguiente empapada en sudor. Le dolían los músculos y se sentía ansiosa. “Ahora sé que no puedo saltarme ninguna dosis”, recordó haber pensado.

EL RIESGO DE CONSUMO

Aunque las estimaciones varían algunos estudios sugieren que entre el 29 y el 40 por ciento de los usuarios habituales de kratom se vuelven dependientes, como fue el caso de Tesluck, quien ahora trabaja para una organización sin fines de lucro enfocada en la adicción al kratom. Los expertos dijeron que les preocupaba que muchas personas que prueban el kratom basándose en sus afirmaciones de bienestar no entiendan completamente lo peligroso que puede ser.

“El público merece información precisa y matizada en lugar de mensajes impulsados principalmente por incentivos comerciales”, dijo Cornel Stanciu, director de servicios de adicción en el Hospital de Nuevo Hampshire.

‘SE VUELVE EN TU CONTRA MUY RÁPIDAMENTE’

Las marcas de kratom han utilizado una serie de tácticas enfocadas en el bienestar para promover sus productos. Una marca, MIT45, ha patrocinado la división masculina de la Federación Internacional de Fisicoculturismo, en una asociación descrita como que tiene el potencial de “transformar la industria del acondicionamiento físico” y “enriquecer la experiencia para los atletas”. La empresa también pagó anteriormente a atletas individuales para que promocionaran sus productos, dijo Ryan Niddel, su director ejecutivo.

“MIT45 continúa vendiendo sus productos en gimnasios y a través de otros canales de salud y bienestar”, dijo Niddel.

Cuando se le preguntó sobre las preocupaciones de seguridad, Niddel sostuvo que los productos de la empresa representaban poco riesgo cuando se consumían de acuerdo con sus recomendaciones de porción y frecuencia, y agregó que a los atletas patrocinados se les había instruido para que evitaran hacer afirmaciones sobre la salud. “Creemos que tiene un lugar en el mercado, pero ese lugar no es para todos ni para consumirlo en grandes cantidades durante largos periodos de tiempo”, dijo.

Otra marca, Mitra-9, ha reclutado a luchadores de artes marciales mixtas, luchadores profesionales y creadores de contenido sobre sobriedad para una campaña en redes sociales que promociona sus productos. Kingdom Kratom, que comercializa sus productos específicamente para entrenamientos, vende paquetes de muestra de kratom que su sitio web sugiere a los clientes que prueben “a lo largo de una semana de entrenamiento”.

Una marca popular, Feel Free, ha sido objeto de un particular escrutinio por sus tácticas de mercadeo, que han incluido la distribución de muestras gratis a través de asociaciones con programas atléticos universitarios y una campaña en Instagram para usar la etiqueta #alcoholalternative. (Esa campaña fue objeto de una demanda colectiva que terminó en un acuerdo de 8,75 millones de dólares).

La empresa, al igual que otros fabricantes de kratom, también ha promocionado su producto en algunos pódcast. Jasmine Adeoye escuchó hablar por primera vez del kratom en un episodio de The Skinny Confidential Him & Her Show, ahora conocido como The Bossticks. Michael Bosstick, el copresentador del pódcast, llamó al kratom un “elixir mágico”.

Adeoye, de 31 años, dijo que al principio bebía Feel Free solo ocasionalmente, los fines de semana. Pero a medida que un estresante trabajo remoto la hizo sentirse ansiosa y aislada, comenzó a beber más. “Se siente muy, muy seguro al principio”, dijo, y agregó: “Muy rápidamente se vuelve en tu contra”.

En el lapso de un año, dijo Adeoye, bebía dos botellas de 60 mililitros al día, a veces una tras otra. (El tamaño de la porción de Feel Free es de media botella, y la empresa advierte que no se debe consumir más de una botella en 24 horas, porque puede “generar dependencia”).

Adeoye llegó al límite de dos tarjetas de crédito para mantener su dependencia, dijo. Su sueño se deterioró y desarrolló palpitaciones cardiacas que la despertaban por la noche. Mantuvo su adicción en secreto.

“¿Quién me va a creer si soy adicta a un tónico de bienestar?”, recordó haber pensado. “Empiezas a creer que hay algo mal contigo cuando te vuelves adicta”, dijo.

INDAGACIONES Y RESULTADOS

En respuesta a preguntas sobre el mercadeo de Feel Free, Aaron Henninger, director de mercadeo de su empresa matriz, Botanic Tonics, dijo que la compañía “continúa invirtiendo en investigación para comprender mejor nuestros productos y sus efectos”.

Agregó que Feel Free “continuará priorizando la seguridad y el bienestar de nuestros clientes por encima de todo”. La empresa ahora identifica claramente el kratom como ingrediente en el etiquetado de sus productos y aconseja a las personas con antecedentes de abuso de sustancias que no lo usen.

Stanciu y otros expertos señalaron que las personas que previamente han tenido problemas con el alcohol u otras drogas pueden ser especialmente vulnerables a la adicción al kratom. Agregó que el mercadeo dirigido a través de pódcast, influencers y marcas de bienestar da a los consumidores una falsa sensación de seguridad, especialmente cuando las audiencias incluyen a jóvenes o aquellos con antecedentes de abuso de sustancias.

Ese fue el caso de Jason Ellis, un presentador de pódcast, ex patinador profesional y artista marcial mixto. Ellis se enteró por primera vez del kratom a través de amigos en la comunidad de lucha, quienes lo describieron como algo relajante: “un poco como un analgésico, pero herbal”, recordó.

En 2023, Ellis, quien había hablado abiertamente en su pódcast sobre su historial de abuso de alcohol y analgésicos, recibió un mensaje de Jerry W. Ross, el fundador de Feel Free, dijo. Ross le ofreció cajas gratis de los productos de su empresa, junto con una parte de las compras realizadas a través de un código de descuento para oyentes, a cambio de promocionar las bebidas, según Ellis. (Ross no respondió a una solicitud de comentarios).

Ellis aceptó el trato y probó los productos él mismo. En unos seis meses, llegó a beber hasta tres botellas al día. Recordó una vez en que su hijo lo llamó mientras estaba consumiendo kratom, con la esperanza de hablar. “Yo pensaba, ¿cuándo podemos colgar el teléfono para poder drogarme de nuevo?”, dijo.

Él y otros describieron haber intentado dejar el kratom, solo para recaer o luchar con difíciles síntomas de abstinencia, como sudoración, escalofríos y dolores musculares: como “la gripe, pero peor”, dijo Tesluck.

Ella intentó dejarlo varias veces, llegando incluso a buscar tratamiento en un programa de desintoxicación. A veces pasaba semanas sin kratom, solo para volver a consumirlo cuando comenzaba a sentirse deprimida.

“Lloraba todo el día”, dijo Tesluck. Cuando finalmente pudo dejarlo, dijo, experimentó una neblina mental que persistió durante meses.

Tesluck dijo que sigue escuchando a personas que conocieron el kratom a través de muestras gratis ofrecidas en gimnasios o en las redes sociales. Le preocupa que el problema pueda empeorar aún más si productos más potentes ganan popularidad. “Las empresas están lanzando nuevos productos derivados que son aún más fuertes”, dijo. “Esto no se está desacelerando”.

Temas



Organizaciones


Fda

Lee en Vanguardia los mejores contenidos de The New York Times sobre política nacional, internacional, negocios, ciencia, cultura, estilo de vida, opinión y deportes.

El periódico publicado en la ciudad de Nueva York es editado por Arthur Gregg Sulzberger y se distribuye en los Estados Unidos y otros países. Desde su primer Premio Pulitzer, en 1851, hasta la fecha, lo ha ganado 132 veces.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM