Té blanco, el aliado natural del colágeno

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Vida
/ 28 enero 2026

Cómo preparar en casa una infusión antioxidante que ayuda a cuidar la piel

El colágeno es una de las proteínas más importantes del organismo. Gracias a él, la piel se mantiene firme, elástica y con un aspecto saludable. Sin embargo, con el paso de los años su producción disminuye de forma natural, lo que se traduce en flacidez, arrugas y pérdida de luminosidad. Aunque existen suplementos comerciales para compensar esta pérdida, también hay alternativas naturales que ayudan a preservar el colágeno y favorecer su correcta absorción, y una de las más accesibles es el consumo de infusiones.

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Entre ellas destaca el té blanco, conocido popularmente como el “té de la juventud”. Esta bebida milenaria se ha ganado ese apodo por su alta concentración de antioxidantes y compuestos bioactivos que protegen la piel desde el interior. A diferencia de otros tés, el té blanco se elabora a partir de los brotes más jóvenes de la planta Camellia sinensis, lo que permite conservar intactas muchas de sus propiedades.

$!El consumo regular es clave para notar beneficios a largo plazo.

Por qué el té blanco ayuda a preservar el colágeno

La clave del té blanco está en su alto contenido de antioxidantes, especialmente polifenoles y catequinas. Estos compuestos combaten el estrés oxidativo, uno de los principales responsables del envejecimiento prematuro de la piel. Diversas investigaciones han señalado que estos antioxidantes pueden inhibir la acción de enzimas como las metaloproteinasas, encargadas de degradar el colágeno y la elastina.

Además, el té blanco posee un efecto antiinflamatorio que contribuye a mantener la piel calmada y protegida frente a agresiones externas. La inflamación crónica, incluso en niveles bajos, acelera el deterioro del colágeno, por lo que reducirla es clave para conservar una piel firme.

A esto se suma su aporte vitamínico. El té blanco contiene vitamina E, que refuerza la barrera cutánea y mejora la hidratación, y vitamina C, esencial para la síntesis natural de colágeno. Esta combinación convierte a esta infusión en un apoyo integral para la salud de la piel.

Té de colágeno natural: cómo prepararlo en casa

Para aprovechar al máximo los beneficios del té blanco, es fundamental prepararlo correctamente. Una mala preparación puede reducir de forma significativa su concentración de antioxidantes.

Ingredientes y preparación básica

1. Elegir té blanco de calidad. Opta por hojas sueltas o bolsitas de origen confiable. Los productos de baja calidad suelen contener menos compuestos activos.

2. Calentar el agua sin hervir. La temperatura ideal es entre 70 °C y 80 °C. El agua hirviendo puede dañar los antioxidantes.

3. Infusionar correctamente. Coloca una cucharadita de hojas de té blanco por taza. Vierte el agua caliente y deja reposar entre 2 y 5 minutos, según la intensidad deseada.

4. Colar y servir. Una vez listo, cuela las hojas. No es necesario endulzar, pero puedes añadir una rodaja de limón para potenciar el aporte de vitamina C.

$!La clave del té blanco está en su alto contenido de antioxidantes.

Cómo consumirlo para mejores resultados

El consumo regular es clave para notar beneficios a largo plazo. Se recomienda beber entre una y tres tazas al día, distribuidas a lo largo de la jornada. El té blanco contiene menos cafeína que otros tés, por lo que puede tomarse tanto por la mañana como por la tarde sin afectar el descanso.

Es importante evitar añadir azúcar, ya que esta puede contrarrestar el efecto antioxidante y favorecer procesos inflamatorios que afectan al colágeno. Si se busca variar el sabor, se puede combinar con un poco de limón o hierbas suaves.

Consejos para potenciar su efecto

El té blanco funciona mejor cuando se integra en un estilo de vida saludable. Acompañarlo con una dieta rica en vitamina C, presente en frutas y verduras frescas, favorece la producción de colágeno. Asimismo, es recomendable almacenar el té en un recipiente hermético, lejos de la luz y la humedad, para conservar sus propiedades.

En conjunto, el té blanco no produce colágeno directamente, pero ayuda a proteger el que ya existe y a crear un entorno favorable para su síntesis. Incorporarlo a la rutina diaria es una forma sencilla y natural de apoyar la salud de la piel y retrasar los signos visibles del envejecimiento desde dentro.

Editora de Estilo de Vida. Apasionada creadora de contenido digital y su posicionamiento a través de SEO.

Con más de 5 años de experiencia haciendo comunicación en temas de política, finanzas personales, economía y estilo de vida.


Egresada de la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM.

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