El aumento de precios reduce la capacidad de compra de la canasta básica por parte de las familias en pobreza. Foto: Tomada de Internet
El aumento de precios reduce la capacidad de compra de la canasta básica por parte de las familias en pobreza

Los procesos inflacionarios tienen los peores efectos en las familias de menos recursos, pues cuando hay una escalada de precios su capacidad de compra de la canasta básica se ve severamente impactada.

En términos generales, entre el primer trimestre de 2020 y el primer trimestre de 2021 la población ocupada pasó de 55.1 millones a 53 millones; sin embargo, en el sector comercio y de servicios, el impacto ha sido hasta 10 veces más severo que en el sector de la industria de las manufacturas.

En medio de la pandemia, quienes están pagando los mayores costos son las mujeres. En efecto, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, de los 1.6 millones de personas que salieron de la fuerza laboral durante la pandemia, 1.34 millones eran mujeres, cifra equivalente a 84% de la suma señalada.

El incremento en el valor de las líneas de la pobreza

El incremento que se ha dado en la inflación del país en los últimos meses ha impactado de inmediato el valor de las líneas de la pobreza extrema y la línea de la pobreza por ingresos. En efecto, en abril de este 2021 se registró el mayor incremento del año en el valor de la línea de la pobreza extrema en el sector rural, con  5.1%, mientras que para los ámbitos urbanos, el incremento fue de 4.9 por ciento.

Por su parte, la línea de la pobreza que suma a la canasta alimentaria (pobreza extrema) y la canasta no alimentaria creció en 6.1% para los ámbitos rurales y en 7.1% para los ámbitos urbanos.

Para dimensionar lo anterior, es importante decir que el valor de la línea de la pobreza extrema rural pasó de 1,218.00 pesos en enero de 2019, a 1,344.23% en abril de 2021, es decir, un incremento acumulado de 10.36% en 28 meses. Por su parte, en el ámbito urbano creció de 1,600.70 pesos por mes, a 1,759.59 pesos mensuales en el mismo periodo, un incremento de 9.92% en el lapso señalado.

Por su parte, la línea de la pobreza por ingresos en el ámbito rural (canasta alimentaria más no alimentaria) pasó de 2,406.97 en enero de 2019 a 2,617.71 pesos mensuales, en abril de 2021 (8.7% más); mientras que en el ámbito urbano pasó de 3,437.22 pesos mensuales en enero de 2019 a 3,722.4 en abril de 2021 (8.3% más).

¿Y eso para qué alcanza?

De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), los 1,759.59 pesos que constituyen la línea de la pobreza extrema en contextos urbanos permitirían comprar mensualmente, distribuidos en los rubros de mayor gasto: 71.4 pesos de tortilla de maíz, 26.5 pesos de pan blanco, 60.3 pesos de pan dulce, 83.9 pesos de bistec de res, 44.9 pesos de molida de res, 56.9 pesos de costilla de puerco, 38 pesos de muslo o pechuga con hueso, 23.8 pesos muslo o pechuga de pollo sin hueso, 26.5 pesos de pollo entero, 107.5 pesos de leche, 48.1 pesos de huevo de gallina, 31 pesos de papa, 20 pesos de cebolla, 36.7 pesos de jitomate, 49.2 pesos de frijol, 28.3 pesos de limón, 27 pesos de manzana o perón, 28.5 pesos de pollo rostizado, 27 pesos de agua embotellada, 32.6 de jugos o néctares, 75.3 pesos en refrescos y 94 pesos en otros alimentos preparados.