Corrupción. Tratos chuecos y abuso de poder es en lo que se envuelve la trama de este thriller político. | Foto: Especial
El libro ofrece un panorama pesimista sobre la política nacional

En “Tenebra” (Seix Barral, 2020) Daniel Krauze presenta un drama político que a muchos mexicanos nos parecerá familiar, pero con sorpresas fincadas en la realidad de un país que lleva la corrupción hasta la médula.

Este thriller político, comentó en entrevista con VANGUARDIA su autor, si bien se desarrolla en medio del panorama de la política mexicana no es para él una presentación de los vicios de la clase dominante sino una forma de explorar todo lo que sucede en la sociedad mexicana actual.

Cerca de 4 años dedicó Krauze a la investigación —una serie de entrevistas con miembros de la política mexicana— que le ayudó a darle forma a las escenas y anécdotas más impactantes que suceden en el libro y es con base en ellas que creó la historia.

“Me llamó la atención confirmar hasta cierto punto cómo la sociedad en México, la corrupción, no solamente ocurre en las altas esferas, sino que es una sociedad completa que tolera a los corruptos, les rinde pleitesía”, expresó.

“A mí me interesaba explorar eso, no solo a los corruptazos de las cúpulas de poder, sino a la sociedad  que los tolera y no los castiga, ya no de forma legal sino de forma social, convirtiéndolos en parias”, agregó.

La novela se desarrolla desde la perspectiva de dos personajes, Julio Rangel, un hombre en busca de seguir “trepando la pirámide del poder político” en México y Martín Ferrer, quein busca tomar venganza contra el senador Óscar Luna, a quien Rangel ha servido por años.

Esta aproximación, explicó Krauze, fue con el objetivo de “crear un contraste, explorar la vida de alguien de tez oscura que crece, digamos, con una infancia más o menos precaria, que quiere sobresalir y luego irnos del otro lado, cómo sería hacer un niño rubio que tiene absolutamente todo en su infancia y acaba exiliada en su isla”.

Sobre su proceso de escritura agregó que se trata de “explorar” puesto que “si sabes lo que quieres decir en tu novela desde un inicio va a ser deficiente, el chiste es ir descubriendo como un explorador, conforme piensas los personajes, vives con ellos, sueñas con ellos, despiertas con ellos y demás”.

El libro ofrece un panorama pesimista sobre la política nacional y su autor expresa al respecto que “lo que hemos visto en los primeros años del sexenio de López Obrador es que muchos de los vicios, nos solamente del PRI de Peña Nieto sino del viejo PRI, de Echeverría, de López Portillo, hay algo en el ADN de nuestra política, quizás incluso de nuestra sociedad, que no logramos extirpar”.

“La política sigue siendo una manera de hacer negocios, sigue siendo algo en lo que la gente participa, no por hacer el bien al prójimo o la gente a la cual gobierna sino para llenarse los bolsillos de lana”, concluyó el escritor.