El millonario farmacéutico canadiense Barry Sherman y su mujer murieron estrangulados, anunció la Policía de Toronto. Foto: "The Toronto Star"
Los cadáveres de Sherman, de 75 años y uno de los hombres más ricos del país, y su mujer Honey, de 70, fueron hallados poco antes del mediodía del viernes en su mansión en el barrio de North York.

El millonario farmacéutico canadiense Barry Sherman y su mujer murieron estrangulados, anunció la Policía de Toronto, cuya sección de homicidios asumió la investigación de un caso que conmocionó el pasado fin de semana al país norteamericano.

Los cadáveres de Sherman, de 75 años y uno de los hombres más ricos del país, y su mujer Honey, de 70, fueron hallados poco antes del mediodía del viernes en su mansión en el barrio de North York, después de que los servicios de emergencia recibieran una llamada por "motivos médicos”.

Tras los rumores desatados sobre el suceso, la Policía reveló en la noche del domingo los resultados de la autopsia y aseguró que ambos murieron por "compresión del cuello con una ligadura" o estrangulación.

El informe revela además que no había signos de acceso forzado a la vivienda y la Policía no está buscando a ningún sospechoso.

La familia del matrimonio salió el sábado al paso de rumores difundidos por algunos medios que apuntaban la posibilidad de un asesinato seguido de suicidio: "Nuestros padres compartían un entusiasmo por la vida y un compromiso con su familia y comunidad que son totalmente inconsistentes con los rumores que lamentablemente circularon en los medios sobre las circunstancias que rodearon sus muertes", señalaron sus cuatro hijos.

La senadora Linda Frum, amiga de la pareja, se mostró convencida de que se trató de un homicidio, dijo al diario "The New York Times". Según amigos de la pareja contactados por la publicación "The Globe and Mail", los Sherman estaban planeando unas vacaciones días antes de su muerte.

Sherman, fundador de la empresa de medicamentos genéricos Apotex, el mayor fabricante farmacéutico canadiense, que emplea a más de 11,000 personas en todo el mundo, tenía una fortuna estimada en 3,580 millones de dólares y ocupaba el número 15 entre los más ricos del país.

La pareja era conocida también por sus actividades filántropas a través de la Fundación Apotex, que ha donado más de 38.9 millones de dólares en los últimos diez años, según datos de la compañía.

Fred Waks, un amigo de los Sherman, dijo al diario "The Toronto Star" que la firma estaba implicada en numerosas demandas multimillonarias. "Cuando tratas con una industria de este tamaño y las cantidades de las que estamos hablando, te ganas enemigos", señaló. Sherman también había sido llevado a los tribunales por miembros de su familia que lo acusaban de apartarlos de la compañía.