Luis Martín Barraza Beltrán, obispo de Torreón / Foto: Sandra Gómez
“Es el signo del deseo de conversión, de volver a la casa del padre y a la fe, porque necesitamos que nuestra relación con Dios sea más auténtica cada vez”, precisó

Torreón, Coahuila. -  Internos del Cereso de Torreón recibieron esta mañana la visita del Obispo de Torreón, Luis Martín Barraza, quien acudió a la capilla del “Buen Pastor” para la imposición de ceniza.

Monseñor ofreció una eucaristía y destacó que en esta temporada de Cuaresma, que inicia con el Miércoles de Ceniza, la iglesia quiere que los fieles católicos reconozcan sus faltas.

Acompañado por laicos que conforman la Pastoral Penitenciaria y el grupo de mujeres del coro y catequistas, dijo que en esta consagración renueva la fe cristiana y sus formas de relacionarse con Dios.

“Ahora se trata de escuchar a Dios sobre el culto que le agrada, acompañado de misericordia, de caridad y de una sana relación también con el señor”, explicó.

Recordó que el equipo de Pastoral Penitenciaria ha cobijado a los internos en Torreón desde hace 30 años, con actividades al interior del centro penitenciario.

“Hay una capillita adentro, hay visitas, celebraciones, misas cada semana e incluso preparación para los sacramentos para acompañar a los presos”.

Dijo que el miércoles de ceniza apremia a la misericordia de Dios y los creyentes están llamados a tener una vida más plena y a recuperar la imagen de hijos dios.

“A veces se habla del signo del pecado, de la condición humana de fragilidad, débil, pero más que pensar en el protagonismo del pecado es pensar en el amor de dios que nos hace el hijo pródigo pensando en la casa paterna, en la bondad de la casa paterna.

“Es el signo del deseo de conversión, de volver a la casa del padre y a la fe, porque necesitamos que nuestra relación con  Dios sea más auténtica cada vez”, precisó el obispo.