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El caso más claro señalan es el de los “ojos de panda”, que contrastan con el resto de la cara.

La pigmentación de la piel del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comienza a generar especulaciones en el ámbito médico… al menos en algunos portales en línea especialistas en salud.
 
Trump pasó de ser un hombre “color naranja” con los párpados blancos, durante campaña, a un presidente blanco con pigmentación irregular.
 
Vitiligueando, es un sitio donde “se vierten experiencias vitales relacionadas con el vitiligo, por sus paciente, enfermos, médicos”, señala la definición del sitio creado por un laboratorista especializado en esa enfermedad.
 
Ahí se expone cómo diversas imágenes de Trump suponen que él padece vitiligo, ya que es evidente el tono más claro de las manos, palmas y partes de su rostro.

El caso más claro señalan es el de los “ojos de panda”, que contrastan con el resto de la cara.
 
En las sienes se le nota la despigmentación, apuntan, al igual que en las manos.

Aunque dejan con la duda, lanzan la pregunta: ¿está enfermo de vitiligo Donald Trump?
 
HEMOCROMATOSIS O BRONCEADO A LA ANTIGUA
Poco conocida, la Hemocromatosis es una enfermedad que la página hemochromatosis.org explica como “un  trastorno en el que el cuerpo simplemente carga demasiado hierro. Esta acción es genética y el exceso de hierro, si no se trata, puede dañar las articulaciones, órganos y, finalmente, ser fatal”

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Agrega que hay varios tipos de hemocromatosis. El tipo 1, también llamado hemocromatosis clásica (HHC), es una causa principal de la enfermedad de la sobrecarga del hierro. Las personas con HHC (demasiado hierro) absorben cantidades adicionales de hierro de la dieta diaria.
 
El cuerpo humano no puede deshacerse del hierro extra.
 
La hemocromatosis, señala quora.com, es una de las muchas explicaciones posibles para el color naranja de Trump, pues demasiado hierro es uno de los principales problemas de esta enfermedad. ¿Y qué tiene mucho hierro? La comida rápida, de la preferida del Presidente.

Su mal sería genético, especulan, y sí es así, el magnate tiene un desorden genético que no puede deshacerse del exceso de hierro, con tanta comida rápida su piel se va volviendo naranja; lo que advertiría también una insuficiencia hepática.
 
Para los menos especialistas en salud, su color obedece a que se broncea a la antigua, con aerosoles, en camas y se pone lentes para no dañar sus ojos.

No hay nada confirmado y de haberlo, seguro sería un secreto en la Casa Blanca, pero las imágenes hablan por sí solas.