Coahuila: ‘Olvida’ CFE rellenar tajo y labores de reforestación, a 18 meses del rescate de mineros en El Pinabete
El hoyo permanece abierto y persisten descargas de agua hacia el río Sabinas
REGIÓN CARBONÍFERA, COAH.- A 18 meses de que concluyeron los trabajos de búsqueda y rescate en la mina El Pinabete, en Sabinas, Coahuila, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no ha iniciado el relleno del tajo ni las labores de reforestación contempladas por la ley.
El yacimiento fue escenario de la tragedia ocurrida en agosto de 2022, cuando 10 trabajadores quedaron atrapados. El último cuerpo fue recuperado en febrero de 2025, después de que una excavación de 64 metros de profundidad permitiera avanzar en las labores de rescate.
Sin embargo, una vez concluidos los trabajos, la zona permanece sin la remediación prevista.
EL AGUA SUBTERRÁNEA LLEGA AL RÍO SABINAS
La excavación realizada para el rescate rompió el manto freático, lo que provocó que el agua subterránea comenzara a brotar en el tajo. Parte de ese líquido es descargado mediante mangueras directamente hacia el río Sabinas, mientras otra cantidad se evapora.
El cambio en las condiciones del subsuelo también afecta las corrientes de agua que deberían alimentar al río Sabinas y a la presa Don Martín, en el municipio de Juárez, además de comunidades de Nuevo León que enfrentan problemas de abasto.
A esta situación se suman otros factores que impactan el cauce, entre ellos el funcionamiento deficiente de plantas tratadoras de la Región Carbonífera y las descargas de drenaje provenientes del municipio de Nueva Rosita.
RECLAMAN MEDIDAS PARA RECUPERAR EL ENTORNO
La falta de remediación también se refleja en las condiciones de la vegetación de la zona, donde ejemplares de sabinos centenarios presentan afectaciones asociadas a la falta de agua.
Mientras el tajo de El Pinabete continúa abierto y permanecen pendientes las acciones de recuperación ambiental, se mantiene la exigencia de atender las afectaciones generadas en el entorno.
La situación tiene repercusiones sobre un ecosistema del que dependen comunidades de Coahuila y Nuevo León, particularmente por su relación con los cauces y cuerpos de agua de la región.