Coahuila plantea transición gradual hacia la jornada laboral de 40 horas dentro del Pacto 2026
Secretaria afirma que el modelo laboral de Coahuila demuestra que la productividad y la justicia social pueden avanzar al mismo tiempo
La secretaria del Trabajo de Coahuila, Nazira Zogbi Castro, afirmó que la discusión sobre la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas debe construirse mediante el diálogo, la planeación y una implementación gradual que permita mejorar la calidad de vida de los trabajadores sin afectar la productividad ni la competitividad del estado.
Durante la presentación del Pacto Coahuila 2026, la funcionaria sostuvo que el modelo laboral que impulsa la entidad parte de un principio claro: el desarrollo económico y el bienestar social no son objetivos opuestos, sino metas que deben avanzar de manera conjunta.
Explicó que la transición hacia una jornada de 40 horas representa una aspiración legítima de los trabajadores, pero también implica desafíos para los sectores productivos, por lo que consideró indispensable construir acuerdos entre empresas, sindicatos y gobierno.
“La clave está en la calidad, la planeación y la construcción de acuerdos”, señaló.
Zogbi Castro presentó los cinco ejes rectores del Pacto Coahuila 2026: preservación del empleo, conciliación entre la vida familiar y laboral, capacitación para el trabajo, promoción del trabajo digno y acceso equitativo a los derechos y oportunidades laborales.
Destacó que uno de los principales esfuerzos del Consejo Tripartito de Relaciones Laborales ha sido la formación de nuevos liderazgos laborales mediante la capacitación de mandos medios, personal de recursos humanos, delegados y asesores sindicales, con el propósito de fortalecer el diálogo dentro de los centros de trabajo.
La secretaria afirmó que los cambios derivados de la digitalización, la automatización y las nuevas formas de producción obligan a desarrollar nuevas competencias para mantener la competitividad de las empresas y proteger el empleo.
Finalmente, aseguró que el modelo de Coahuila demuestra que la productividad y la justicia social pueden avanzar de manera simultánea cuando existe diálogo entre trabajadores, empleadores y gobierno.
“El futuro del trabajo no se impone; se acuerda”, concluyó al convocar a mantener el modelo de concertación laboral que distingue a la entidad.