Cursos de verano privados enfrentan panorama desigual en Saltillo; algunos resienten baja en inscripciones y otros mantienen la demanda
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Algunos cursos ajustan costos para atraer familias
Aunque el periodo vacacional está por comenzar y los cursos de verano representan una alternativa para que niñas y niños permanezcan activos durante las vacaciones, algunos organizadores de cursos privados en Saltillo aseguran que este año las inscripciones avanzan con mayor lentitud que en temporadas anteriores, situación que atribuyen, en parte, a la economía de las familias.
Hace apenas unas semanas, VANGUARDIA dio a conocer que algunos cursos privados en la ciudad alcanzan costos superiores a los cuatro mil pesos por menor, dependiendo de la duración y las actividades incluidas. Sin embargo, también existen opciones públicas y de bajo costo para las familias. En ese contexto, algunos organizadores reconocen que este verano han tenido que modificar sus estrategias para atraer participantes, mientras que otros reportan un comportamiento similar al de años anteriores.
Melissa Cerecero, representante del curso Baby Boxing, explicó que, aunque hubo un alto interés por parte de madres y padres de familia, las consultas no se tradujeron en inscripciones.
“Sí hubo respuestas, sí hubo solicitudes y muchas personas comenzaron a pedir información, pero realmente fueron pocos los que concretaron su inscripción”, comentó.
Señaló que, mientras en años anteriores para estas fechas ya contaban con entre 10 y 12 menores inscritos, este verano únicamente registran cuatro participantes, por lo que aún disponen de espacios.
A su consideración, el factor económico ha influido de manera importante en la decisión de muchas familias.
“Sí considero que ha sido un factor importante para determinar si ingresan o no a los pequeños a estos cursos”, indicó.
Antes de lanzar el programa, explicó, realizó un sondeo sobre los precios que ofrecían otros espacios en la ciudad y encontró opciones que iniciaban alrededor de los mil pesos por semana. Además, consideró que muchos hogares enfrentan un reto adicional cuando tienen más de un hijo.
”Las familias mexicanas suelen tener más de un hijo. Si inscribes a dos o tres niños, el gasto aumenta mucho y eso puede ser un impedimento”, expresó.
AJUSTAN ESTRATEGIAS PARA COMPLETAR GRUPOS
La situación no se limita a un solo proyecto. El responsable de otro curso privado de verano en Saltillo, quien pidió mantener en reserva el nombre del programa, comentó que en años anteriores para estas fechas prácticamente ya había cubierto el cupo de 30 menores.
En esta ocasión, sin embargo, únicamente suma ocho inscritos. Ante ese panorama, explicó que optó por reducir el costo del curso y reforzar la promoción mediante redes sociales con la intención de atraer más participantes y reunir el número necesario para cubrir el pago de los instructores.
OTROS MANTIENEN EL RITMO HABITUAL
No todos los cursos privados reportan una disminución. En el Museo de las Aves de México señalaron que, hasta el momento, el comportamiento de las inscripciones es prácticamente igual al de otros años.
Personal del recinto explicó que la mayor parte de los registros suele concretarse durante la segunda y tercera semana de julio, por lo que el proceso todavía se encuentra dentro de los tiempos habituales. Actualmente el campamento registra la mitad de su capacidad, que oscila entre 25 y 30 menores, una cifra que consideran normal para esta etapa.
Además, indicaron que una parte importante de los asistentes son niñas y niños que regresan cada verano debido a su interés por las actividades relacionadas con las aves y la educación ambiental. El curso, dirigido a menores de entre cinco y 12 años, tendrá una cuota de recuperación de 750 pesos e incluirá talleres de papel reciclado, escultura, dibujo, experimentos, cocina, recorridos guiados y charlas sobre fauna silvestre.
UN PANORAMA MIXTO
Los testimonios recabados muestran que el comportamiento de los cursos privados no ha sido uniforme. A pocos días de que inicie la mayor parte de la oferta vacacional, varios organizadores coinciden en que las próximas semanas serán determinantes, ya que tradicionalmente es durante esos días cuando muchas familias toman la decisión final sobre dónde inscribir a sus hijos.