‘Nadie me va a devolver a mi hijo’; muere joven atropellado en Monclova y su madre clama justicia
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Tras cinco días hospitalizado por un atropellamiento, Jesucristofer Orozco Cruz murió y su madre exige justicia
MONCLOVA, COAH.- “A mí nadie me va a devolver a mi hijo”. Esas fueron las palabras de Natali Cruz Cadena, madre de Jesucristofer Orozco Cruz, de 19 años, quien murió la noche de este lunes en el Hospital Amparo Pape de Benavides, después de cinco días de luchar por su vida tras ser atropellado en la colonia Veteranos.
La esperanza de la familia terminó después de las 19:00 horas de este lunes, cuando los médicos confirmaron el fallecimiento del joven, quien permanecía internado con muerte cerebral desde el pasado miércoles.
Su madre, quien apenas ayer pedía entre lágrimas que se hiciera justicia y que el presunto responsable fuera detenido, ahora enfrenta el dolor de haber perdido a su hijo.
“Mi hijo se está muriendo y él está suelto”, había reclamado Natali durante una entrevista, sin imaginar que horas después tendría que despedirse de Jesucristofer.
El joven era trabajador de albañilería y ayudaba económicamente a su familia. Vivía en la colonia Plan de Guadalupe y, de acuerdo con su madre, había salido de casa para comprar hielo cuando ocurrió el accidente que terminó arrebatándole la vida.
Desde el miércoles, la familia permaneció en el hospital esperando una mejoría que nunca llegó.
Natali relató que su hijo sufrió un fuerte golpe en la cabeza y quedó inconsciente desde el momento del accidente. Al llegar al hospital, los médicos les informaron que presentaba muerte cerebral.
“Cuando llegamos aquí, la doctora de terapia me dijo que mi hijo tenía muerte cerebral. Y ahorita su corazón ya se le está cansando”, contó ayer.
Durante esos días, la madre no dejó de pedir apoyo y justicia, mientras enfrentaba también las dificultades económicas de su hogar.
Natali trabaja en la venta de dulces en la vía pública y está a cargo de otro hijo de 12 años, quien padece una discapacidad motriz. Tras conocer el fallecimiento de Jesucristofer, sufrió una crisis nerviosa y requirió atención médica de urgencia.
La familia, de escasos recursos, ahora tiene que enfrentar los gastos y el dolor de la pérdida.
El accidente ocurrió el pasado miércoles, alrededor de las 21:30 horas, en la colonia Veteranos, cerca del Oxxo ubicado por el campito.
Jesucristofer circulaba en su motocicleta cuando, según el testimonio de su madre, una camioneta se le atravesó a exceso de velocidad y lo proyectó varios metros.
El impacto le provocó múltiples fracturas y un traumatismo craneoencefálico severo, lesiones que lo mantuvieron hospitalizado hasta su muerte.
Natali señaló a Gerardo Bernal Mireles como el presunto responsable de conducir la unidad involucrada.
La madre aseguró que el conductor habría estado bajo los efectos del alcohol al momento del accidente y cuestionó que permaneciera en libertad.
“Quiero que se haga justicia, que lo encierren, porque mi hijo se está muriendo y él está suelto”, reclamó durante la entrevista realizada ayer.
También rechazó los señalamientos que pretendían responsabilizar a su hijo por el accidente y afirmó que Jesucristofer acostumbraba utilizar casco.
Tras confirmarse el fallecimiento, los familiares exigieron a las autoridades que se investigue el caso y se castigue a quien resulte responsable.
Natali pidió el apoyo del gobernador Manolo Jiménez Salinas, del alcalde de Monclova, Carlos Villarreal Pérez, y de la Fiscalía General del Estado para que la muerte de su hijo no quede impune.
“Él contento con su mamá, y a mí nadie me lo va a devolver. Nadie me va a devolver a mi hijo”, expresó con dolor.
La familia asegura que el presunto responsable fue liberado previamente y exige que se esclarezca por qué no ha sido detenido.
Mientras tanto, el cuerpo de Jesucristofer Orozco Cruz quedó en espera de los trámites correspondientes para que sus seres queridos puedan darle el último adiós.
A sus 19 años, el joven que salió de casa para comprar hielo no regresó. Su madre ahora pide que su muerte no quede en el olvido y que se haga justicia.