Proponen Torres Cofiño, diputado por Coahuila, blindar a productores ante persecución por uso de combustible
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Advierte vacíos legales que generan aseguramientos de vehículos, maquinaria e insumos adquiridos legalmente
TORREÓN, COAH.- Bajo la premisa de que hoy en día producir en el País puede convertir a cualquiera en sospechoso, el diputado federal del Partido Acción Nacional (PAN), Marcelo Torres Cofiño, presentó una iniciativa de ley orientada a proteger legalmente a los productores agropecuarios, ganaderos, agricultores y empresas de la construcción que utilizan combustible de manera legítima para trabajar.
El legislador de Torreón criticó severamente la estrategia gubernamental contra el huachicol, señalando que existe una paradoja inaceptable: mientras el crimen organizado continúa haciendo negocio con los hidrocarburos, el Gobierno persigue y castiga a quienes generan alimentos, empleo e infraestructura para la nación.
CERTEZA JURÍDICA PARA EL AUTOCONSUMO
La propuesta del legislador panista contempla la creación del Permiso Especial para Autoconsumo Productivo. Esta nueva figura jurídica busca otorgar respaldo legal a quienes transportan y almacenan combustible únicamente para abastecer sus propios tractores, cosechadoras o maquinaria pesada, excluyendo cualquier fin de comercialización.
Actualmente, la Ley del Sector Hidrocarburos no diferencia a los distribuidores de combustible de los usuarios finales que lo requieren para sus actividades operativas. Esta laguna legal ha generado criterios contradictorios entre las distintas autoridades encargadas de la supervisión, incertidumbre jurídica permanente para el sector primario y la industria de la construcción y aseguramiento injustificado de maquinaria, insumos y vehículos de trabajo, incluso cuando el combustible cuenta con facturas y documentación que acreditan su compra legal.
“Basta de tratar al productor como delincuente”, enfatizó Marcelo Torres Cofiño, haciendo un llamado urgente a dejar de criminalizar a quienes mueven la economía del País y a garantizar que el peso de la ley recaiga sobre los verdaderos grupos delictivos y no sobre el campo mexicano.