Saltillo: Mala disposición de llantas detona riesgo de incendios y crisis ambiental
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Autoridades alertando sobre peligro de neumáticos abandonados
El abandono masivo e irregular de neumáticos en la vía pública se ha consolidado como una seria amenaza ambiental y de seguridad para los municipios de la Región Sureste de Coahuila. La presencia de estos desechos en terrenos baldíos, arroyos y la periferia urbana incrementa drásticamente el riesgo de incendios de gran magnitud, además de representar un foco de contaminación y un problema de salud pública por la acumulación de fauna nociva.
En Saltillo, la acumulación de este tipo de residuos es una problemática palpable que genera graves afectaciones en diversos puntos de la mancha urbana y sus alrededores. De acuerdo con las autoridades ambientales locales, estos materiales son considerados de manejo especial y su acopio y transporte requieren regulación estatal para asegurar una disposición final adecuada que evite emergencias.
Emmanuel Olache, director de Ecología y Medio Ambiente de Saltillo, advirtió sobre la presencia constante de neumáticos en zonas vulnerables. “Nos damos cuenta que lo encuentras en callejones, lo encuentras en arroyos, en terrenos baldíos, y sí lamentablemente te ocasiona muchos riesgos de incendios urbanos o pudieran ser hasta forestales porque también hay presencia en las faldas de la Sierra”, señaló el funcionario.
Olache explicó que el caucho es un material altamente inflamable y combustible, lo que facilita la propagación del fuego. Adicionalmente, enfatizó que las llantas desechadas generan otras complicaciones severas: “ocasiona otro tipo de problemas como acumulación de basura, dengue también, posiblemente nidos de fauna nociva para ocasionar otras problemáticas de salud en la ciudad”.
El director de Ecología hizo un llamado a la ciudadanía y a los negocios del ramo a utilizar los canales adecuados de reciclaje y procesamiento. “Por eso bien importante que la gente, vulcanizadoras sobre todo, los que tengan que cambiar sus llantas o vayan a lugares adecuados de disposición final”, indicó, mencionando que existen empresas autorizadas que procesan el caucho para canchas deportivas o procesos industriales.
Respecto a las emergencias por fuego en sitios no autorizados, el funcionario destacó las complicaciones operativas que representan estos siniestros. “Se ha visto mucha presencia en recicladoras que la verdad no son lugares ni tienen la Protección Civil ni el lugar adecuado ni los permisos estatales ni federales correspondientes, y se tardan horas y horas en poder apagar este tipo de siniestros”, afirmó.
Asimismo, Olache subrayó el impacto ambiental de abandonar estos materiales en el entorno. “Debe ser considerado a la par como tirar escombro, digamos que es un tipo de material de manejo especial que dura muchos años también en biodegradarse, más de 400 años, y que contamina el aire, el agua y el suelo; es mucho más contaminante tirar una llanta que a lo mejor residuos orgánicos”, puntualizó.
RECOLECTAN MÁS DE 2 MIL 600 LLANTAS EN RAMOS ARIZPE
Por su parte, en el municipio vecino de Ramos Arizpe, la Dirección de Protección Civil y Bomberos mantiene operativos permanentes para retirar estos desechos antes de que inicien las conflagraciones. Tan solo en lo que va del año, la corporación ha logrado recolectar más de 2 mil 600 neumáticos abandonados en colonias, ejidos y zonas despobladas.
Francisco Sánchez Aguirre, director de Protección Civil de Ramos Arizpe, confirmó la intensificación de las labores de limpieza. “Del 21 de agosto a la fecha retiramos casi 200 llantas que estaban abandonadas en diferentes puntos. Es un trabajo que mantemos de manera permanente porque no queremos esperar a que estos neumáticos terminen incendiándose y generen una situación de mayor riesgo”, declaró.
Las autoridades de ambos municipios reiteraron el llamado a la población para evitar tirar neumáticos en tiraderos clandestinos y reportar las acumulaciones, recordando que la prevención y el manejo responsable de residuos de manejo especial son fundamentales para evitar tragedias ecológicas y proteger el suministro de agua y aire en la región.