El cuerpo de ‘Rocky’ sigue bajo custodia del Ministerio Público; disputas entre asociaciones frenan su entrega
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A dos meses de su muerte, la Fiscalía de Coahuila informó que el cuerpo del perro permanece en el Servicio Médico Forense mientras continúa el proceso penal contra Liliana “N”
A dos meses de la muerte de Rocky, el perro que se convirtió en uno de los casos de crueldad animal con mayor visibilidad pública en Coahuila, la Fiscalía General del Estado confirmó que su cuerpo continúa bajo custodia del Ministerio Público.
El caso alcanzó repercusión nacional luego de que vecinos de la colonia Villas de San Miguel documentaran en video el momento en que, según las investigaciones del caso, Liliana “N”, propietaria del perro, lo arrastró desde la parte trasera de su vehículo durante el trayecto de regreso a su domicilio.
Rocky, un Gran Pirineo de 14 años, permaneció varios días en terapia intensiva. Sin embargo, las heridas internas que sufrió provocaron su muerte, ocurrida mientras recibía atención veterinaria en Pet’s Care.
De acuerdo con la Fiscalía, los restos del ejemplar no han sido reclamados por ningún integrante de la familia con la que habitaba, por lo que se mantienen en las instalaciones del Servicio Médico Forense.
Fuentes de la Fiscalía señalaron que diversas organizaciones han reclamado el cuerpo de Rocky durante estos meses. Sin embargo, los procedimientos no avanzaron debido a la disputa entre las propias agrupaciones y a que no llegaron a un acuerdo sobre su destino.
La Fiscalía precisó que los restos continúan bajo aseguramiento del Ministerio Público de la Delegación Sureste debido a que el proceso penal contra Liliana “N” —quien permanece en prisión preventiva— se encuentra en la etapa de investigación complementaria, periodo en el que podrían requerirse nuevos peritajes o pruebas del cuerpo.
Aunque el protocolo para restos no reclamados contempla su traslado a una fosa común, la Fiscalía estima que no será el destino de Rocky, ya que se analizarán las propuestas sociales para brindarle un espacio digno una vez concluido el proceso legal.