En dos décadas, se unirán áreas metropolitanas de Saltillo y Monterrey: experto
De continuar la tendencia de crecimiento urbano, ambas localidades estarían conformando una sola
Las zonas metropolitanas de Saltillo y Monterrey podrían quedar territorialmente unidas en aproximadamente dos décadas si continúan las actuales tendencias de expansión urbana, desarrollo habitacional y movilidad regional, advirtió el doctor Lorenzo Alejandro López Barbosa, profesor del Departamento de Sociología de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro.
El especialista explicó que ya son visibles señales de integración entre ambas regiones a través de corredores carreteros, nuevos fraccionamientos, parques industriales y zonas habitacionales que avanzan de manera sostenida entre Coahuila y Nuevo León.
“Según un estudio que apareció hace poco, eso no va más allá de 20 años para que estemos totalmente conectados con Monterrey”, señaló.
López Barbosa indicó que el fenómeno no implica únicamente crecimiento poblacional, sino una transformación territorial que modificará la dinámica económica, social y de movilidad en el noreste del país.
“Ya se están creando fraccionamientos, áreas urbanas y hay una movilidad muy grande en esa conexión”, expuso.
Añadió que proyectos de infraestructura, particularmente el tren de pasajeros y carga proyectado para la región, podrían acelerar aún más la integración metropolitana al facilitar el traslado de personas y mercancías.
“Seguramente, con la llegada del tren, la movilidad va a ser mucho mayor y eso también va a impulsar el desarrollo en esa franja”, comentó.
El académico advirtió que el crecimiento acelerado también traerá retos importantes para Saltillo, especialmente en movilidad, servicios públicos, vivienda y presión sobre recursos naturales, por lo que insistió en la necesidad de fortalecer la planeación urbana.
“La manera en la que construyamos ese proceso va a definir si es un éxito o si es un fracaso”, sostuvo.
Asimismo, señaló que la integración con Monterrey representa una oportunidad económica por la llegada de inversiones, innovación y generación de empleo, aunque también implicará desafíos ambientales y de ordenamiento territorial.
López Barbosa consideró necesario discutir modelos de desarrollo urbano más verticales y compactos, al advertir que las ciudades dispersas generan mayores costos de movilidad y más impactos ambientales.
Finalmente, llamó a gobiernos, empresarios, universidades y ciudadanía a participar en la definición del modelo de ciudad que se busca construir para las próximas generaciones. Con información de Más Información