Internos del Cereso de Saltillo, afectados por presunta plaga de chinches, denuncian familiares
Familiares de internos aseguran que las picaduras han provocado ronchas, lesiones y dificultades para dormir
Familiares de internos del Centro Estatal de Reinserción Social Varonil de Saltillo denunciaron una presunta plaga de chinches dentro del penal, que durante las últimas dos semanas habría provocado ronchas y lesiones en los cuerpos de algunos reclusos.
María Villalobos, familiar de uno de los internos que se encuentra en el área de procesados, dio a conocer que la situación pudo constatarse durante la última jornada de visitas del pasado viernes, cuando observaron a diversos internos con el mismo sarpullido que, de acuerdo con ellos mismos, es consecuencia de las picaduras de estos insectos.
De acuerdo con la familiar, en las pláticas de fila con otros de los familiares se ha coincidido en que las condiciones de higiene de algunas celdas favorecen la presencia de la plaga, además de que algunos internos no contarían con cobijas o colchonetas limpias desde su ingreso al centro penitenciario.
“Pero eso debe ser en todo el Cereso porque han trasladado al área de sentenciados a otras personas que conocimos antes, que dicen que ahí también hay chinches, ‘pero que no tantas’”, expresó.
Villalobos señaló que la situación es preocupante y dañina para la salud, pues esto significa que puede haber una ausencia de fumigaciones constantes y que otras plagas más peligrosas, como las garrapatas, también pueden anidar en las celdas.
Incluso, dice que los reclusos han manifestado dificultades para dormir debido a las picaduras y que, ante la falta de atención médica, algunas familias han tenido que llevar medicamentos para atender las lesiones y el sarpullido que presentan.
Villalobos también cuestionó la alimentación que reciben los internos y afirmó que la dieta se concentra principalmente en frijoles y sopa.
“De por sí que tienen las defensas bajas porque, pues, no comen”, señaló.
Al respecto, Villalobos dice que tanto ella como otros familiares han comenzado a normalizar la situación; sin embargo, pidieron la intervención de las autoridades sanitarias y de organismos de derechos humanos para revisar las condiciones del centro.