La taconera: historias de terror y leyendas de Saltillo
¿Qué hace que una calle siga recordando los pasos de alguien mucho después de que dejó de recorrerla?
En la calle Juárez, antes del camposanto, los vecinos reconocían sus tacones aun acostados. Esperaba a que su madre enferma se durmiera para salir a ver al hombre con quien se encontraba a escondidas.
Una noche regresó y la halló muerta. Después dejaron de oírla. La mujer se encerró en su casa y fue consumiéndose de pena hasta que también la enterraron. Meses más tarde, los tacones volvieron a pasar frente a las ventanas.
Hubo quien abrió la puerta al reconocerlos. La calle estaba vacía, pero el sonido seguía hacia Bravo. Los que salían detrás nunca lograban alcanzarlo. Al darse la vuelta para regresar a casa, dejaban de oírlo. Bastaba volver a caminar en aquella dirección para escuchar otra vez los pasos.
¿En dónde se didce que ocurrió esta historia?
Calle Benito Juárez, cerca del cruce con Nicolás Bravo.
¿Tienes una historia de terror propia? Mándanos tu testimonio a través de las redes sociales de VANGUARDIA, envíanos un mensaje de voz o escríbenos por WhatsApp al 844 256 0929. También puedes contactarme en cgaytan@vanguardia.com.mx.
Cuéntanos qué pasó, exactamente en qué lugar ocurrió y, si tienes fotografías, videos, documentos o cualquier otra evidencia que ayude a reconstruir el relato, adelante. Estaremos publicando algunas de las historias en nuestro sitio web y en la edición impresa.