Las cadenas de la antigua cárcel: historias de terror y leyendas de Saltillo
¿Qué arrastra una cadena dentro de un edificio vacío cuando nadie aparece detrás de la puerta?
En la esquina de Aldama y Nicolás Bravo, el edificio de la antigua Biblioteca Municipal guarda un relato de cadenas. Julio, un albañil que había ido a trabajar, oyó el metal arrastrarse mientras esperaba a sus compañeros. Después vio a un hombre correr hasta una columna. Lo buscó con el vigilante. El patio estaba vacío.
En la historia, el ruido se acercaba. Desde afuera cuesta imaginar cuánto espacio hay entre la entrada y el fondo de un edificio. Uno pasa por la banqueta y ve una puerta. Detrás caben habitaciones, un patio, rincones que siguen oscuros cuando ya salió el sol. Si algo golpea allá dentro, la madera deja pasar apenas lo suficiente para hacernos detener.
Una cadena se reconoce por la manera de caer. Primero golpea un tramo y luego los eslabones restantes se acomodan sobre el piso. Alguien podría estar cerrando. Quizá un trabajador recoge sus herramientas y necesita asegurar un portón.
Eso piensas la primera vez. Te quedas junto a la entrada, buscando alguna luz por la rendija. El ruido vuelve a empezar. Tarda más de lo que debería tardar una persona en recoger una cadena. Avanza un poco, descansa, vuelve a arrastrarse. Le calculas una distancia. Ahora debe estar del otro lado de la puerta.
Te apartas para dejar salir a quien venga. Nadie mueve la cerradura. El siguiente golpe se escucha abajo, a la altura de tus zapatos. Inclinas la cabeza. La ranura está libre; por ahí sólo entra el aire de la calle.
Pruebas a caminar. El arrastre vuelve. Te detienes junto al muro y el sonido también termina. Ya no quieres agacharte. Para mirar debajo de una puerta hay que poner la cara demasiado cerca del suelo. La esquina está a pocos metros. Desde allí podrías esperar a que pasara alguien. Empiezas a andar sin despegar los ojos de la entrada. A cada paso se oye caer otro tramo de cadena. Sigues caminando. Todavía queda cadena adentro.
¿En dónde se dice que ocurrió esta historia?
En la esquina de Aldama y Nicolás Bravo, el edificio de la antigua Biblioteca Municipal
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