Niña es sacada de juegos en Galerías Saltillo y queda sola; caso desata polémica
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El hecho generó debate entre usuarios, quienes dividieron opiniones sobre la responsabilidad entre familiares y el establecimiento
Una situación que ha generado indignación y debate entre usuarios de redes sociales fue denunciada por la joven Karina Cervantes, quien expuso el caso de una menor que presuntamente fue retirada del área de juegos de Plaza Galerías Saltillo y dejada sin resguardo por parte del personal.
De acuerdo con el testimonio difundido, la abuela de la niña llevó a la pequeña, identificada como Romina, a un espacio de entretenimiento dentro del centro comercial, donde pagó 110 pesos por media hora de juego. Mientras la menor permanecía en el lugar, la mujer se retiró momentáneamente para realizar algunas actividades dentro de la plaza.
Sin embargo, al regresar —con apenas dos minutos de retraso— la niña ya no se encontraba en el área. Según la denuncia, el personal explicó que, al concluir el tiempo contratado, decidieron sacar a la menor sin verificar si algún adulto responsable se encontraba esperándola.
La situación se tornó más delicada al señalarse que la niña, desorientada y sin compañía, logró ingresar por su cuenta a una tienda cercana, identificada como “Lis Minelli”, donde una empleada, al percatarse de que estaba sola, decidió resguardarla hasta que su familiar acudió por ella.
En el mismo testimonio se indicó que los trabajadores del área de juegos argumentaron que no se hacían responsables de lo que pudiera ocurrirle a la menor una vez fuera del establecimiento, lo que provocó aún más molestia entre usuarios.
El caso detonó una ola de reacciones en redes sociales, donde madres y padres de familia cuestionaron los protocolos de seguridad en este tipo de espacios. Algunos señalaron que, aun cuando el tiempo de servicio concluya, el personal debería garantizar la entrega segura de los menores o, en su caso, aplicar cargos adicionales, pero nunca dejarlos sin supervisión.
No obstante, otros usuarios también señalaron responsabilidad por parte de la abuela, al considerar que estos espacios no funcionan como guarderías y que los adultos deben mantenerse atentos en todo momento.
Entre los comentarios, se destacó la opinión de Carolina Martín, quien criticó la actuación del personal, pero también cuestionó la decisión de dejar a la menor sola. En el mismo sentido, Flor Guadalupe González Torres consideró que ambas partes tuvieron responsabilidad en lo ocurrido.
Por su parte, Ignacio González enfatizó que la vigilancia de los menores recae principalmente en los familiares, mientras que Rous Guerrero subrayó que los establecimientos de entretenimiento no sustituyen el cuidado parental, aunque reconoció que debió existir mayor prudencia por parte del personal.
Finalmente, usuarios como Viki Rivera exigieron mayor regulación y reglas claras para garantizar la seguridad de los menores, proponiendo incluso que los encargados entreguen directamente a los niños a sus familiares.
El caso, que no pasó a mayores gracias a la intervención de una empleada, ha abierto nuevamente la discusión sobre la responsabilidad compartida entre familias y establecimientos en la protección de menores en espacios públicos.