Padre dona células madre para salvar la vida de su hijo de dos años con cáncer
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Abelardo Moncada se convirtió en donador compatible de células madre para realizar el trasplante que necesitaba su hijo Ángel Eduardo
Cuando Ángel Eduardo fue diagnosticado con cáncer en la sangre con apenas un año y dos meses de edad, la vida de su familia cambió por completo. Meses después, su padre, Abelardo Moncada, se convirtió en el donador de células madre que permitió realizar el trasplante que hoy mantiene estable al menor, de dos años.
La familia tuvo que dejar Saltillo y mudarse temporalmente a Monterrey para que el pequeño recibiera tratamiento especializado, luego de que los médicos confirmaran la enfermedad. “Desde febrero de 2025 empezó con quimioterapias y estuvo internado continuamente”, relató Abelardo.
Durante varios meses, Ángel Eduardo permaneció bajo tratamiento mientras los médicos evaluaban alternativas para salvarle la vida. Finalmente, determinaron que necesitaba un trasplante de médula ósea y comenzaron los estudios para encontrar un donador compatible.
“Como es hijo único, no había hermanos para buscar compatibilidad. Le hicieron pruebas a su mamá y a mí”, explicó. Aunque ambos padres fueron sometidos a análisis, Abelardo resultó con un mayor porcentaje de compatibilidad, por lo que fue seleccionado para donar células madre.
El chef saltillense explicó que antes del procedimiento tuvo que realizarse estudios de sangre, pruebas cardíacas y pulmonares para confirmar que podía convertirse en donador. Posteriormente, inició un tratamiento médico de cinco días para estimular la producción de células madre en su organismo.
“Me daban medicamentos y eso hacía que las células de la médula ósea empezaran a circular por la sangre”, explicó. Durante ese proceso presentó dolores físicos y diversos efectos secundarios derivados del tratamiento.
El procedimiento de donación se realizó mediante una máquina especializada que extraía la sangre, separaba las células madre y devolvía nuevamente la sangre al cuerpo. “Las células recolectadas se mandaban inmediatamente con el paciente para hacer el trasplante”, detalló.
LA OPORTUNIDAD PARA SEGUIR VIVIENDO
El trasplante se llevó a cabo el 25 de agosto de 2025. Para Abelardo, convertirse en donador de células madre para su propio hijo representó una mezcla de esperanza, miedo y felicidad. “Fue una alegría muy grande saber que mediante una donación podía darle vida a él, porque era la única oportunidad que tenía para seguir con vida”, expresó.
Tras varios meses de recuperación, Ángel Eduardo permanece estable y sin recaídas, aunque continúa bajo vigilancia médica y tratamientos de control. “Es como volver a iniciar un cuerpo; prácticamente nació de nuevo”, dijo su padre.
Abelardo aseguró que esta experiencia le permitió comprender la importancia de la donación y el valor de acompañar a las personas que enfrentan enfermedades graves. “Aprendes a darle importancia a las cosas que realmente importan. Hay cosas mucho más importantes que lo material”, concluyó.